El ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak,cuestionó el desfinanciamiento de sanatorios y clínicas que atienden PAMI y obras sociales y alertó que la situación está sobrecargando al sistema público de Mar del Plata.
El ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, advirtió sobre el impacto que atraviesa el sistema privado de salud y señaló que la crisis de las clínicas y sanatorios que atienden a afiliados de PAMI y obras sociales está generando una creciente presión sobre los hospitales públicos.
A través de un posteo publicado en sus redes sociales, el funcionario sostuvo que esos establecimientos se encuentran “completamente desfinanciados” y que algunos están llegando a “una situación irreversible”. En ese contexto, aseguró que el deterioro del sistema privado ya tiene consecuencias concretas en la atención sanitaria de Mar del Plata.

“Esta es la crisis del sistema que venimos exponiendo hace meses, y que sobrecarga los hospitales públicos”, afirmó Kreplak. Como ejemplo, señaló que solamente durante el miércoles “fueron decenas de pacientes con criterio de internación que terminaron en el Hospital Interzonal porque no fueron aceptados en otros efectores”.
La situación se da mientras distintas clínicas privadas de la ciudad atraviesan dificultades para sostener la atención de afiliados de PAMI. En la Clínica Mar del Plata, por ejemplo, los trabajadores mantienen una retención de tareas por el atraso en el pago de salarios. Según informó la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), la institución abonó solamente el 50% de los haberes correspondientes a julio y comunicó que completaría el pago el 24 de agosto.
La medida fue resuelta por los trabajadores en asamblea y, de acuerdo con la secretaria general de ATSA, Lina Guirozzo, la retención se mantiene en distintos sectores mientras se sostiene la atención de los pacientes internados mediante una guardia mínima de enfermería.
La dirigente también había advertido que durante esta semana llegaron a permanecer alrededor de 40 pacientes internados en la clínica y que la falta de médicos generó preocupación entre familiares.