Ante la falta de apoyos suficientes para aprobar el proyecto completo, el oficialismo resolvió eliminar uno de los puntos más cuestionados de la iniciativa. La decisión expuso las dificultades de La Libertad Avanza para construir mayorías en la Cámara Alta.
El Gobierno nacional debió retroceder en uno de los capítulos más polémicos de su paquete legislativo y decidió retirar del debate en el Senado la propuesta vinculada a la Ley de Tierras. La medida fue adoptada luego de intensas negociaciones y ante la imposibilidad de garantizar los votos necesarios para su aprobación.
La decisión representa un revés político para la administración de Javier Milei, que buscaba avanzar con una serie de reformas pero se encontró con un escenario adverso en la Cámara Alta. Frente al riesgo de que el proyecto completo quedara bloqueado, el oficialismo optó por resignar el apartado referido a las tierras para intentar sostener el resto de la iniciativa.
Durante las horas previas a la sesión, se multiplicaron las reuniones entre los referentes de La Libertad Avanza. En ese contexto, la senadora Patricia Bullrich encabezó un encuentro con legisladores oficialistas en el Congreso con el objetivo de redefinir la estrategia parlamentaria y evaluar alternativas frente a la falta de respaldos.
La situación se complicó aún más cuando algunos gobernadores que habitualmente mantienen una postura dialoguista expresaron objeciones al proyecto. Entre ellos se destacaron los mandatarios Rolando Figueroa, de Neuquén, y Osvaldo Jaldo, de Tucumán, quienes hicieron saber sus cuestionamientos al texto y pusieron en duda el acompañamiento de los representantes de sus provincias.
A ese panorama se sumó la decisión de la vicepresidenta Victoria Villarruel de habilitar la participación remota de la senadora de Unión por la Patria Anabel Fernández Sagasti, quien atraviesa un embarazo avanzado. La medida fortaleció la posición opositora en una votación que se anticipaba extremadamente ajustada.
Con un equilibrio de fuerzas cada vez más complejo y sin margen para arriesgar una derrota mayor, el oficialismo resolvió retirar el capítulo sobre tierras extranjeras. La maniobra busca preservar el tratamiento del resto del paquete legislativo, aunque dejó en evidencia las dificultades del Gobierno para reunir consensos en el Senado.