Usuarios del Natatorio Municipal difundieron imágenes que exponen el estado de los vestuarios y sanitarios. Las quejas se producen en medio de denuncias por el deterioro de la infraestructura deportiva municipal y crece la preocupación por el futuro del complejo.
El estado de conservación del Natatorio Municipal Alberto Zorrilla volvió a quedar en el centro de la escena luego de que usuarios difundieran en redes sociales un video en el que se observan baños clausurados, duchas deterioradas y sectores de los vestuarios con importantes signos de desgaste.
Las imágenes que muestra LoQuePasa.net. muestran varios cubículos sanitarios fuera de servicio, con carteles que indican su clausura, además de duchas con visibles problemas de mantenimiento y un techo que evidencia el paso del tiempo y la falta de intervenciones. La situación despertó preocupación entre quienes concurren diariamente al natatorio para realizar actividades deportivas y recreativas.
Las denuncias se conocen en un contexto de fuertes críticas hacia la política de mantenimiento de la infraestructura deportiva municipal. El deterioro del natatorio se suma a los cuestionamientos que durante los últimos años recibió la gestión del intendente en licencia, Guillermo Montenegro, por el estado en que quedaron escenarios emblemáticos como el estadio José María Minella y el Polideportivo Islas Malvinas.
Precisamente, ambos predios terminaron bajo un esquema de concesión privada en medio de una fuerte polémica política. La adjudicación fue cuestionada por distintos sectores debido a que, según las críticas, la empresa concesionaria aún no ejecutó las inversiones comprometidas, mientras que algunos de sus socios en Brasil atraviesan causas judiciales en ese país.
En ese marco, entre los usuarios del Natatorio Alberto Zorrilla comenzó a crecer la inquietud de que el municipio avance en un proceso similar con el complejo acuático. Al mismo tiempo, las imágenes reavivaron los reclamos por la falta de un plan de mantenimiento por parte del Ente Municipal de Deportes y Recreación (EMDER), al considerar que las instalaciones presentan un deterioro que afecta tanto las condiciones de uso como la calidad del servicio que reciben quienes concurren diariamente al lugar