Un relevamiento de la UCIP reflejó una baja interanual del 5,7% en las ventas medidas en unidades físicas. Más de la mitad de los comerciantes aseguró que su situación empeoró y crece el pesimismo sobre la evolución del consumo y las inversiones.
El comercio minorista de Mar del Plata completó un nuevo trimestre sin señales de recuperación. Según el informe elaborado por el Departamento de Estudios Sociales y Económicos (DESE) de la Unión del Comercio, la Industria y la Producción (UCIP), las ventas de junio registraron una caída interanual del 5,7% en unidades físicas, profundizando la tendencia negativa que se viene observando en los últimos meses.
El dato representa un deterioro respecto de abril, cuando la retracción había sido del 2,6%, lo que evidencia una aceleración en la baja del consumo durante el trimestre.
Desde la UCIP, la prosecretaria Adriana Ferreiro sostuvo que la medición en unidades físicas permite conocer el nivel real de actividad comercial, sin que los precios distorsionen el análisis. En ese sentido, advirtió que el consumo continúa debilitándose porque las familias concentran sus gastos en productos esenciales y remarcó la necesidad de generar condiciones que permitan recuperar el poder adquisitivo para sostener la actividad económica y el empleo formal.
El relevamiento también muestra un panorama complejo en la percepción de los comerciantes. El 54% afirmó que su situación es peor que la de un año atrás, mientras que el 41,3% indicó que se mantiene estable y apenas el 4,7% manifestó haber mejorado. Dos meses antes, el porcentaje de comerciantes que reportaban un deterioro era del 46%, lo que refleja un empeoramiento del escenario.
El clima de incertidumbre también impacta en las expectativas de inversión. El 85,7% de los consultados considera que no es un momento adecuado para destinar recursos a su negocio, un indicador que también se agravó respecto de abril, cuando esa opinión alcanzaba al 77,8%.
Los resultados se registraron pese a que junio contó con factores que tradicionalmente impulsan el consumo, como el Día del Padre y los fines de semana extra largos, que esta vez no lograron revertir la tendencia.
De cara al segundo semestre, la cautela sigue predominando: el 81% de los comerciantes estima que las ventas permanecerán estables, mientras que un 14,2% anticipa una nueva caída en la actividad comercial.