El funcionario dejó el Gobierno de Javier Milei tras semanas de cuestionamientos por las inconsistencias detectadas en su declaración patrimonial y la investigación judicial en su contra. En una extensa carta aseguró que se va para proteger a su familia y denunció una "carnicería mediática".
Manuel Adorni presentó este sábado su renuncia como jefe de Gabinete y puso fin a una gestión atravesada en las últimas semanas por las polémicas en torno a su declaración jurada, las explicaciones brindadas sobre un pendrive con medio millón de dólares y una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito. Pese a las reiteradas muestras de respaldo del presidente Javier Milei, el ahora exfuncionario quedó cada vez más aislado políticamente, incluso entre dirigentes y periodistas cercanos al oficialismo.
La decisión fue comunicada a través de una extensa carta publicada en su cuenta de X y dirigida al Presidente. Allí explicó que su salida responde al impacto que la situación tuvo sobre su entorno personal. “Usted sabe todo lo que he sufrido durante todo este tiempo”, escribió, al tiempo que denunció haber sido víctima de “interminables ataques mediáticos” y sostuvo que decidió dar un paso al costado «para poder cerrar este ciclo en pos de protegerme a mí y a mi familia».
En otro tramo del texto, Adorni rechazó las acusaciones en su contra y aseguró: “Me han tratado de delincuente y corrupto sin un solo hecho de corrupción sobre mis espaldas”. También afirmó que el hostigamiento trascendió el plano político y alcanzó a sus seres queridos. “El ensañamiento tiene un límite y yo he descubierto el mío”, expresó.
Pese a su alejamiento, el exjefe de Gabinete ratificó su respaldo al Gobierno y a Javier Milei. “Usted es la única esperanza para la Argentina”.
, escribió, y concluyó asegurando que deja el cargo “tranquilo y sereno, pero por sobre todo, con la conciencia tranquila y firme en mis convicciones”.