El expresidente encabezará un encuentro con la dirigencia bonaerense en el principal bastión del partido en la provincia, en una etapa marcada por la necesidad de fortalecer la identidad del PRO y redefinir su vínculo con el Gobierno nacional.
El expresidente Mauricio Macri llegará este viernes a Mar del Plata para liderar una reunión política con los principales referentes del PRO bonaerense, en una actividad que forma parte de la gira “El próximo paso” y que busca fortalecer la estructura partidaria con la mirada puesta en las elecciones de 2027.
Del encuentro participarán el intendente en licencia Guillermo Montenegro, el diputado nacional Cristian Ritondo, la intendenta de Vicente López Soledad Martínez y Fernando De Andreis, entre otros dirigentes de peso del espacio. Ademas estará el actual jefe comunal, Agustín Neme. La elección de Mar del Plata no es casual: General Pueyrredon sigue siendo el distrito de mayor fortaleza territorial del PRO en la provincia de Buenos Aires.
La visita se produce en un momento de replanteo interno para el partido, que comenzó a exhibir diferencias con la administración de Javier Milei luego de meses de acompañamiento legislativo a buena parte de las iniciativas impulsadas por el oficialismo nacional.
En ese escenario, la gira encabezada por Macri apunta a revitalizar la organización partidaria y, al mismo tiempo, enviar una señal de autonomía política frente al crecimiento de La Libertad Avanza, que busca consolidarse dentro del electorado de centroderecha.
Las recientes controversias que involucraron al vocero presidencial, Manuel Adorni, y los cuestionamientos surgidos desde distintos sectores del PRO profundizaron un debate que ya atravesaba al partido: cómo mantener una relación de cooperación con el Gobierno sin resignar identidad propia ni quedar diluido dentro del espacio libertario.
Por eso, el encuentro en Mar del Plata excede la agenda partidaria. La presencia conjunta de Macri y la conducción bonaerense será interpretada como un gesto de reagrupamiento político y un primer paso para reconstruir el protagonismo del PRO de cara al próximo turno electoral, sin romper definitivamente los puentes con la Casa Rosada.
La actividad se enmarca en una serie de reuniones que el expresidente viene impulsando durante este año con el objetivo de consolidar la estructura nacional del partido, fortalecer la coordinación entre sus dirigentes y comenzar a definir una estrategia de largo plazo para afrontar el proceso electoral de 2027.