Trabajadores de la Unidad Turística realizaron un abrazo simbólico y una movilización para rechazar el avance del Gobierno nacional sobre el histórico complejo. Denuncian la pérdida de 58 puestos de trabajo y cuestionaron la postura del intendente Agustín Neme.
Trabajadores de la Unidad Turística Chapadmalal llevaron adelante este martes un abrazo solidario y una movilización en defensa del complejo, luego de que 58 empleados fueran puestos en disponibilidad en el marco del proceso de privatización impulsado por el gobierno de Javier Milei. La protesta contó con el respaldo de dirigentes de ATE y referentes de las CTA.
La actividad comenzó en las instalaciones del complejo y culminó frente al Palacio Municipal. Desde ATE señalaron que la medida oficial implica, en los hechos, “el final del turismo social” y advirtieron sobre las consecuencias laborales y patrimoniales que tendrá la decisión.
“Lamentablemente este es el fin del turismo social en la Argentina, con el anuncio de privatización de los hoteles de Chapadmalal y Embalse, en Córdoba. Estamos movilizándonos desde el complejo donde 58 trabajadores se quedan sin sus fuentes laborales y terminamos en la puerta de la Municipalidad porque hay una doble moral”, expresó el secretario general adjunto de ATE Mar del Plata, Ezequiel Navarro.
El dirigente sindical cuestionó además la postura del intendente Agustín Neme. “Pedía la administración de Punta Mogotes y cuando le preguntaron por Chapadmalal, textualmente, dijo que le parecía bien que lo privatizaran y que le convenía”, afirmó.
Navarro sostuvo que el proceso licitatorio ya está en marcha, aunque denunció falta de información pública. “La licitación está en marcha pero no hay papeles públicos para verla, seguramente el Gobierno le dará a algunos amigos los hoteles para que hagan negocios, como pasó acá con el Minella”, señaló.
Los trabajadores afectados fueron pasados a disponibilidad a fines de mayo, una situación que se extenderá por seis meses, período en el que deberían ser reubicados en otras dependencias estatales. Sin embargo, desde ATE consideran que esa alternativa difícilmente se concrete.
Además, advirtieron que muchos de los empleados también perderán las viviendas vinculadas a su trabajo. “Cuando se creó el hotel no había nada en el lugar y estaban previstas las viviendas. A partir del momento en que no tengan más trabajo, tendrán que devolverlas”, remarcó Navarro, quien también pidió preservar el valor histórico y cultural de los hoteles de Chapadmalal.