El delegado regional del Ministerio de Trabajo bonaerense, Daniel Buccico, advirtió sobre el deterioro del empleo, la caída del consumo y el impacto social de los conflictos que atraviesan distintos sectores productivos de la ciudad.
La profundización de los conflictos laborales y la pérdida de puestos de trabajo en distintos sectores de Mar del Plata encendieron las alarmas en el Ministerio de Trabajo bonaerense. El delegado regional, Daniel Buccico, aseguró que la situación es cada vez más preocupante y sostuvo que la ciudad atraviesa un proceso de deterioro económico y social que se viene agravando desde hace más de dos años.
“Vemos todo con muchísima preocupación porque es una curva descendente en cuanto a la ocupación que se viene arrastrando desde hace más de dos años y que se está acentuando rápidamente”, señaló el funcionario provincial.
Buccico vinculó el escenario actual con la caída del consumo y remarcó que las consecuencias exceden la pérdida de empleos. “Lo más preocupante es el deterioro de todo el tejido social. Cuando se pierde el ingreso principal de una familia, se restringen aún más los consumos y aparecen estrategias de supervivencia vinculadas a la informalidad”, afirmó en diálogo con Extra Radio.
El delegado advirtió que las dificultades se extienden a sectores clave de la economía marplatense. Mencionó la crisis que atraviesa el puerto, las complicaciones del sector textil y los problemas que afectan a distintas actividades comerciales e industriales.
En ese sentido, destacó la conformación de una mesa pesquera impulsada por la Provincia junto a sindicatos y cámaras empresarias, aunque aclaró que muchos de los reclamos planteados dependen de decisiones del Gobierno nacional. “El precio del combustible o el tipo de cambio son cuestiones ajenas a la órbita provincial, pero afectan severamente a uno de los motores económicos de Mar del Plata”, explicó.
Según indicó, la demanda de subsidios para empresas se mantiene estable, mientras que continúa el crecimiento del empleo informal y las changas como alternativa para afrontar la crisis.
Buccico también alertó sobre las consecuencias que podría tener una eventual eliminación del régimen de Zona Fría. Según sostuvo, entre 2.500 y 3.000 millones de pesos mensuales dejarían de circular en la economía local, afectando el consumo y, en consecuencia, el empleo.
“Lo que nos estamos peleando es por cómo repartimos la miseria. Si hubiese trabajo para todos, muchas de estas discusiones no existirían”, sostuvo. Y concluyó con una crítica al rumbo económico nacional: “El costo del ajuste lo están pagando los trabajadores, las pymes y los sectores medios y bajos de la sociedad. Estamos muy complicados”.