El secretario general del Sindicato de Empleados de Comercio manifestó su preocupación por la situación de la histórica cadena supermercadista y advirtió que la caída del consumo, el cierre de locales y la crisis de sectores clave están golpeando con fuerza a la economía de Mar del Plata.
La delicada situación de Supermercados Toledo y el deterioro que atraviesa la actividad comercial en Mar del Plata encendieron una nueva señal de alarma en el Sindicato de Empleados de Comercio. Su secretario general, Guillermo Bianchi, reclamó garantías para el cobro de salarios y aguinaldos y aseguró que el panorama económico que atraviesa el país y la ciudad es “devastador”.
En relación con la cadena marplatense, el dirigente explicó que tras una audiencia con representantes de la empresa se logró que los trabajadores percibieran la totalidad de sus haberes, aunque todavía persisten dudas respecto al pago del aguinaldo y los próximos salarios.
“Estamos a la espera de tener certezas sobre el pago del aguinaldo y del sueldo que próximamente están por llegar”, señaló Bianchi, quien recordó que Toledo registra “reiterados incumplimientos en este tema”.
Respecto de los rumores sobre una posible venta o cierre de la empresa, fue cauto. “Si tuviera información la diría, pero es algo que pertenece exclusivamente a la empresa. Todos estamos esperando algunas definiciones que nos permitan comprender cuál será el destino final”, afirmó en diálogo con Extra Radio.
El referente mercantil también se refirió a la llegada de IRSA al Shopping Los Gallegos y destacó el proceso de negociación con la nueva administración. “Acá no hay despidos. Hay una salida muy ordenada y una decisión individual de cada trabajador”, sostuvo, al explicar que quienes opten por retirarse recibirán el ciento por ciento de la indemnización y tendrán prioridad en futuras incorporaciones.
Sin embargo, Bianchi puso el foco en la crisis general que atraviesa la ciudad. “Mar del Plata no escapa a la realidad económica de la Argentina, que es devastadora”, afirmó. Y añadió: “Hay una necesidad seria de recomponer los ingresos porque hubo una decisión política de ajustar los salarios y eso termina impactando en el consumo”.
En ese contexto, sostuvo que los pequeños comerciantes son los más perjudicados. “El que tiene espalda financiera aguanta unos meses, pero el comercio chico primero reduce personal, pone a trabajar a la familia o directamente tiene que cerrar”, advirtió.
Además, aseguró que la pérdida del movimiento turístico agrava la situación. “Los fines de semana largos siempre fueron una fuente de ingresos muy importante para Mar del Plata. Hoy no viene nadie, y eso se nota en los comercios, en los cafés y en toda la economía de la ciudad”, remarcó.
Finalmente, resumió el escenario con una frase contundente: “Lo que se quebró es el modelo económico que permitía que gran parte de los argentinos tuviera una vida de progreso permanente”.