“Me parece una vergüenza”, afirmó la vicepresidenta al rechazar la versión brindada por el jefe de Gabinete sobre el origen de su crecimiento patrimonial. Además, ironizó sobre las inversiones en criptomonedas y volvió a marcar distancia con el funcionario.
La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, profundizó su enfrentamiento con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al asegurar que no cree en las explicaciones que brindó el funcionario respecto al incremento de su patrimonio y calificar su conducta como “una vergüenza”.
La respuesta de Villarruel llegó a través de las redes sociales, donde un usuario le preguntó directamente si confiaba en la versión ofrecida por Adorni. La vicepresidenta fue categórica al responder negativamente y cuestionó tanto las justificaciones esgrimidas por el funcionario como su proceder.
La tensión entre ambos dirigentes no es nueva. Semanas atrás, la titular del Senado ya había reclamado públicamente que el jefe de Gabinete presentara su declaración jurada, en medio de las controversias generadas por la evolución de sus bienes.
En las últimas horas, Adorni sostuvo que una parte sustancial de sus ganancias provino de inversiones en Bitcoin, argumento que surgió en medio de las investigaciones judiciales por presunto enriquecimiento ilícito. La explicación no convenció a Villarruel, quien recurrió nuevamente a la ironía para dejar en claro su postura.
“Que tengas una cascada de éxitos y te encuentres pronto un pendrive mágico”, escribió la vicepresidenta en una publicación dirigida a un usuario que celebraba su cumpleaños. La frase fue interpretada como una burla hacia las recientes explicaciones del funcionario y una referencia a distintos episodios que rodean la polémica.
Las declaraciones volvieron a exponer la distancia política entre Villarruel y el núcleo duro del gobierno encabezado por el presidente Javier Milei. En ese contexto, los cuestionamientos a Adorni también fueron leídos como un mensaje indirecto hacia Karina Milei, una de las principales figuras del oficialismo y con quien la vicepresidenta mantiene una relación cada vez más tirante.