El intendente bahiense Federico Susbielles prepara una ofensiva judicial para intentar frenar la reforma impulsada por el gobierno de Javier Milei. Mientras tanto en Mar del Plata no hay anuncios de acciones legales ni una estrategia común para defender el beneficio tarifario.
La discusión por la continuidad del régimen de Zona Fría comenzó a mostrar dos realidades políticas muy diferentes en la provincia de Buenos Aires. Mientras en Bahía Blanca el intendente Federico Susbielles ya decidió avanzar con una estrategia judicial para intentar frenar el recorte impulsado por el gobierno de Javier Milei, en Mar del Plata, hasta el momento, no existe ninguna iniciativa política concreta para llevar el reclamo a los tribunales.
El jefe comunal bahiense anunció que solicitará una sesión extraordinaria del Concejo Deliberante para obtener autorización formal e iniciar un amparo si el Congreso termina aprobando la reforma que ya obtuvo media sanción en la Cámara de Diputados. La intención es impedir que la ciudad pierda los beneficios tarifarios que hoy alcanzan a miles de usuarios.
Durante un encuentro informativo del que participaron más de 300 vecinos, Susbielles planteó que la discusión trasciende las diferencias partidarias y la vinculó directamente con la defensa de los intereses de la comunidad. “O estás a favor de Bahía y sus vecinos o estás en contra”, sostuvo al cuestionar a quienes respaldan la iniciativa libertaria.
En Mar del Plata, en cambio, el escenario es muy distinto. Si bien el Concejo Deliberante aprobó recientemente una resolución para reclamar al gobierno nacional que deje sin efecto la modificación del régimen, el planteo quedó limitado al terreno político e institucional.
La administración del intendente Agustín Neme, cada vez más alineada con La Libertad Avanza, no dio señales de impulsar una presentación judicial ni de encabezar una estrategia para frenar la medida. Al contrario, el propio jefe comunal se mostró a favor argumentando que pagarán mas cara la tarifa quienes más tengan. Tampoco el bloque oficialista del PRO avanzó más allá del acompañamiento al reclamo aprobado en el recinto. Una postura mas pensando en la interna con Neme que otra cosa.
El radicalismo adoptó una postura similar: expresó preocupación por el impacto que tendría la reforma sobre los usuarios, pero sin anunciar acciones concretas ante la Justicia.
Desde la oposición surgieron fuertes críticas al recorte, aunque hasta ahora no logró construirse una posición unificada ni una iniciativa común para judicializar el conflicto.
Así, mientras Bahía Blanca ya prepara una ofensiva legal para defender el beneficio de Zona Fría, en Mar del Plata predominan las declaraciones y los pronunciamientos políticos, sin medidas concretas para intentar frenar una decisión que podría impactar de lleno en las facturas de gas de miles de hogares.