El concejal oficialista Fernando Muro respaldó el proyecto que modifica la ordenanza 14.000 y aseguró que la iniciativa busca modernizar la normativa sobre espectáculos públicos. Desde Playa Grande, vecinos volvieron a expresar preocupación por el impacto en la convivencia y los controles.
A pesar del rechazo manifestado por vecinos de Playa Grande, el oficialismo en el Concejo Deliberante busca avanzar con el proyecto que propone modificar la ordenanza 14.000, normativa que regula los espectáculos públicos en General Pueyrredon desde hace más de dos décadas.
Uno de los principales defensores de la iniciativa fue el concejal del PRO, Fernando Muro, quien sostuvo que el expediente responde a un reclamo histórico del sector gastronómico y de la nocturnidad.
“Todos los artículos que se van modificando tienen una razón de ser. Nos parece acertado ver este tema en este momento particular de nuestra ciudad ya que es un tema postergado, además de un reclamo del sector de muchos años”, expresó.
La propuesta apunta a habilitar DJs, música en vivo y la posibilidad de bailar en distintos espacios, incluidos bares, locales gastronómicos y comercios, algo que actualmente se encuentra limitado por la normativa vigente.
Según explicó Muro, el proyecto fue elaborado junto a las áreas municipales encargadas del control nocturno. “Esto está trabajado por el mismo equipo que trabaja en el contralor de la nocturnidad. Ellos conviven con esa problemática permanentemente y es un reclamo del sector para poder aggiornar las normativas”, afirmó.
En ese marco, el edil remarcó que la ordenanza actual quedó desactualizada frente al crecimiento turístico y recreativo de la ciudad. “No podemos tener normas de hace 20 años para una ciudad que se proyecta como el principal centro de entretenimiento de la Argentina. Esto no solo está pensado para el verano, sino también para los 12 meses del año”, indicó.
Además, vinculó la iniciativa con la necesidad de combatir la estacionalidad económica. “Siempre hablamos de cómo mejorar la oferta en invierno o temporada baja, y esta podría ser una solución en ese sentido”, sostuvo.
Frente a las críticas vecinales por posibles ruidos y descontrol, Muro buscó llevar tranquilidad y defendió la capacidad de fiscalización del municipio. “Si la preocupación es el control, hay pruebas suficientes de que la gestión lo puede hacer”, afirmó, y consideró “inteligente” regularizar actividades que, según dijo, muchos locales ya realizan y hoy terminan en infracción