El Ejecutivo bonaerense cuestionó con dureza la reforma impulsada por Nación al régimen de Zona Fría y advirtió que la reducción de subsidios afectará a millones de usuarios, especialmente en la provincia de Buenos Aires, donde se concentra cerca del 40% de los beneficiarios actuales.
El jefe de Gabinete de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, encabezó una nueva conferencia de prensa en la Casa de Gobierno bonaerense y apuntó con dureza contra la administración de Javier Milei por la caída de recursos nacionales hacia la Provincia, al tiempo que cuestionó el proyecto oficial para modificar el régimen de Zona Fría por su impacto directo en millones de usuarios bonaerenses.
Bianco aseguró que durante el primer trimestre de 2026 la Provincia recibió un 2% menos de recursos que en el mismo período del año pasado, mientras que la caída llega al 15% si se compara con 2023. El funcionario puso el foco particularmente en el desplome de los fondos de origen nacional y denunció que la merma de coparticipación alcanzó los 250 mil millones de pesos en apenas tres meses.
Según explicó, la reducción responde a la contracción de la actividad económica y a una menor recaudación nacional, lo que repercute directamente en el envío de fondos coparticipables. En ese marco, cuestionó el rumbo económico del Gobierno nacional y sostuvo que el ajuste impacta de lleno en las finanzas provinciales, limitando recursos para afrontar políticas públicas en un contexto de creciente deterioro social.
Bianco además vinculó esta situación con una serie de indicadores económicos negativos, entre ellos la caída del consumo, el retroceso de la producción y el aumento del endeudamiento familiar, y planteó que el modelo económico nacional “no mejora el empleo ni las condiciones de vida”.
Por su parte, el subsecretario de Energía bonaerense, Gastón Ghioni, rechazó el paquete energético enviado por Nación al Congreso, especialmente la reforma del régimen de Zona Fría, al considerar que representa un nuevo recorte contra los sectores medios y populares.
Ghioni advirtió que casi el 40% de los actuales beneficiarios del régimen pertenecen a la provincia de Buenos Aires, por lo que una modificación implicaría un fuerte perjuicio para los hogares bonaerenses. Además, explicó que el cambio propuesto no sólo reduciría la cantidad de usuarios alcanzados, sino también el monto real del beneficio, ya que el subsidio dejaría de aplicarse sobre el total de la factura para concentrarse únicamente en el precio del gas, excluyendo transporte, distribución e impuestos.
Desde el Gobierno bonaerense interpretan ambas decisiones como parte de una política de ajuste nacional que, aseguran, golpea especialmente a la Provincia y a sus habitantes.