El martillero Diego del Valle aseguró que la crisis económica afecta tanto a la compra-venta de propiedades como a los alquileres y locales comerciales. “La gente no tiene plata y eso se ve en todos los sectores”, afirmó.
El martillero público Diego Del Valle trazó un duro diagnóstico sobre la actualidad del sistema inmobiliario en Mar del Plata y aseguró que la crisis económica profundizó las dificultades para acceder tanto a una vivienda como a un crédito hipotecario.
En relación al mercado de compra-venta, Del Valle señaló que el regreso de los créditos hipotecarios durante el gobierno de Javier Milei generó un fuerte movimiento inicial, aunque aclaró que el fenómeno comenzó a perder fuerza. “El año pasado hubo mucha gente consultando porque tenía créditos otorgados, pero eso hoy ya no sucede con la misma intensidad”, explicó.
Según sostuvo, la falta de estabilidad económica vuelve muy limitado el acceso al financiamiento. “El mercado de personas que puede acceder a un crédito termina siendo muy chico”, afirmó, y remarcó que la mayoría de las operaciones inmobiliarias en Mar del Plata continúan realizándose al contado. “Entre el 80 y el 85% de las escrituras se hacen cash y no con crédito hipotecario”, detalló.

El referente inmobiliario también puso el foco en la situación de los alquileres y advirtió un fuerte deterioro en el poder adquisitivo. “Hoy arrancás un monoambiente entre 500 y 700 mil pesos, mientras que un chalet supera fácilmente el millón de pesos mensuales”, indicó.
En ese marco, aseguró que el principal problema es que los salarios quedaron muy rezagados frente a los valores locativos. “Para alquilar de manera sana, el alquiler no debería superar el 25 o 30% de los ingresos. Pero hoy una pareja necesita demostrar ingresos por más de un millón y medio de pesos para acceder a un monoambiente”, sostuvo.
Del Valle también alertó por la realidad social de la ciudad y reclamó mayor sensibilidad política. “Mar del Plata tiene una problemática social grave y a la mayoría de la gente no le alcanza la plata para vivir”, afirmó.
Por último, se refirió a la situación de los locales comerciales y vinculó el cierre de negocios con la caída del consumo, los altos costos y el avance de las compras digitales. “Está lleno de locales vacíos y habrá que reinventarse. El comercio digital vino para quedarse”, concluyó.