Con Macri, Ritondo y Soledad Martínez como principales figuras, la dirigencia del PRO mantuvo un encuentro donde ratificó su respaldo al Gobierno nacional, se diferenció del kirchnerismo y empezó a marcar territorio en la interna opositora de cara a la carrera por la Gobernación bonaerense en 2027.
El PRO de la provincia de Buenos Aires realizó este viernes una demostración de fuerza política en el Club Centro Galicia de Olivos, donde reunió a intendentes, legisladores y referentes partidarios en un acto que funcionó como punto de partida para ordenar su estrategia electoral en el principal distrito del país. Con discursos enfocados en la disputa bonaerense, el respaldo al rumbo económico del Gobierno nacional y críticas al kirchnerismo, el espacio comenzó a posicionarse en la carrera por la futura candidatura a gobernador.
La intendenta de Vicente López, Soledad Martínez, fue una de las voces más contundentes al plantear que el PRO debe liderar la construcción electoral en territorio bonaerense. “La realidad es que el PRO tiene que poner al candidato a gobernador”, afirmó, en una definición que buscó dejar en claro el peso político que pretende tener el partido dentro del armado opositor. Su mensaje no solo apuntó a consolidar el liderazgo interno, sino también a marcar diferencias dentro del universo de fuerzas que hoy respaldan al oficialismo nacional.
Por su parte, el presidente del PRO bonaerense, Cristian Ritondo, defendió la gestión de los municipios gobernados por el partido y reforzó el alineamiento con la administración nacional. Según sostuvo, las administraciones locales del PRO muestran mejores resultados que las conducidas por el kirchnerismo y remarcó que el espacio seguirá acompañando el proceso político actual. “Vamos a hacer cualquier cosa para que a la Argentina le vaya bien. No especulamos, no vamos a renunciar a nuestras convicciones y vamos a apoyar el cambio”, aseguró.
El cierre estuvo a cargo de Mauricio Macri, quien volvió a apuntar contra el gobernador Axel Kicillof y el peronismo bonaerense. El expresidente cuestionó con dureza la figura del mandatario provincial y puso en duda la competitividad electoral del oficialismo en la provincia. Además, reivindicó el respaldo que el PRO viene dando al Gobierno nacional desde antes de su asunción, al sostener que existe una “lealtad absoluta” con el rumbo de cambio.
Con este acto, el PRO buscó enviar una señal clara: pretende ser protagonista central en la reconfiguración política de Buenos Aires, sostener su identidad dentro del frente antikirchnerista y disputar con fuerza el liderazgo opositor en la provincia más decisiva del país.