Las principales empresas del sector en Mar del Plata unificaron reclamos y reclamaron medidas urgentes al Gobierno nacional. En ese marco, lanzaron un llamativo mensaje hacia los trabajadores: “No existe margen para seguir discutiendo aumentos salariales”.
Las empresas armadoras pesqueras y plantas de procesamiento de Mar del Plata resolvieron unir posiciones frente a la profunda crisis que atraviesa el sector y consensuaron una agenda común de reclamos dirigida al Gobierno nacional y distintos organismos vinculados a la actividad.
Durante un encuentro realizado en las últimas horas, los representantes empresarios coincidieron en que la situación económica y operativa de la pesca se volvió “insostenible” y advirtieron que, sin medidas urgentes, peligra la continuidad de gran parte de la flota y de las plantas procesadoras.
Uno de los principales puntos expuestos fue el impacto del aumento del combustible y las dificultades de financiamiento. Según señalaron, el precio del gasoil y las condiciones de pago actuales —con plazos de apenas 15 días y tasas cercanas al 10%— generan un escenario que paraliza barcos y complica seriamente la operatoria diaria.
En paralelo, reclamaron alivio impositivo y exigieron la eliminación del IVA en la primera venta de pescado fresco destinado al procesamiento y exportación. También pidieron la devolución inmediata del IVA retenido a las empresas exportadoras de materia prima.
Otro de los cuestionamientos apuntó contra la denominada “norma del segundo patrón”, una disposición que obliga a embarcaciones costeras a operar con dos patrones a bordo. Desde el sector consideraron que esa exigencia es “ridícula” y denunciaron que mantiene a numerosos barcos detenidos en puerto.
Pero uno de los pasajes que más ruido generó fue el referido al frente sindical. Llamativamente, los empresarios “invitaron” a los 17 gremios que forman parte de la cadena pesquera a “comprender” que la actividad ya no tiene espalda para afrontar nuevos aumentos salariales.
Asimismo, pidieron “responsabilidad” a proveedores e industrias vinculadas, al señalar que más de 1.500 empresas de insumos y servicios no deberían aplicar incrementos que profundicen el quebranto del sector.
Finalmente, acordaron solicitar audiencias con el presidente Javier Milei, el ministro de Economía, el Consejo Federal Pesquero y distintas áreas nacionales para reclamar políticas de desregulación y alivio fiscal. “La pesca no pide subsidios, pide reglas claras y condiciones para trabajar”, sostuvieron.