El concejal Diego García advirtió que una propuesta con aval técnico para ordenar dos cruces clave sigue sin presupuesto ni avances por parte del municipio, pese a los reclamos vecinales.
El concejal de Unión por la Patria, Diego García, volvió a poner en agenda la falta de intervención en dos intersecciones consideradas críticas de la avenida Mario Bravo, al denunciar que un proyecto integral de semaforización y ordenamiento vial permanece sin ejecución desde hace dos años.
La iniciativa, que cuenta con el visto bueno técnico del Ente Municipal de Vialidad y Alumbrado (EMVIAL), apunta a mejorar la seguridad en los cruces de Mario Bravo y Cerrito, y de Mario Bravo y diagonal César Gascón. Sin embargo, según señaló el edil, aún no fue incorporada al presupuesto municipal ni se registraron avances para su implementación.
“Hace dos años que esta propuesta está lista. Tiene el aval técnico, responde a un reclamo concreto de los vecinos y lo único que falta es decisión política para ejecutarla”, cuestionó García.
El proyecto fue elaborado a partir de relevamientos en el territorio y el trabajo conjunto con residentes de la zona, quienes vienen alertando sobre situaciones de riesgo en ambos puntos. Actualmente, los cruces presentan problemas de señalización, ausencia de sendas peatonales y conflictos frecuentes en la circulación vehicular.
La propuesta contempla, en el caso de Mario Bravo y Cerrito, la instalación de un semáforo de cuatro tiempos que ordene el tránsito en todas las manos, además de la demarcación de sendas peatonales en las cuatro esquinas. En tanto, para la intersección con diagonal Gascón, se prevé un sistema de tres tiempos que incluya la posibilidad de giro a la izquierda y cruces peatonales claramente señalizados.
“Las imágenes muestran con claridad lo que sucede hoy y cómo podría resolverse. No es una idea en desarrollo, es una solución concreta que puede aplicarse rápidamente”, sostuvo el concejal.
Desde el bloque de Unión por la Patria insistieron en que se trata de una intervención viable y de rápida ejecución, que permitiría reducir siniestros viales y mejorar la circulación en un sector muy transitado.
“La seguridad vial no puede seguir esperando. Cada día sin estas mejoras implica un riesgo para quienes transitan y para los peatones”, concluyó García.