El indicador que elabora la Universidad Torcuato Di Tella registró en abril un retroceso pronunciado y ubicó a la administración libertaria en su peor momento. La percepción de ineficiencia y los escándalos impactaron de lleno en la valoración social.
El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, evidenció en abril un deterioro significativo en la percepción pública sobre la gestión de Javier Milei. El relevamiento más reciente ubicó el indicador en 2,02 puntos, una caída marcada respecto al mes anterior que arrastra el promedio general de la administración a su nivel más bajo desde el inicio del mandato.
El informe, confeccionado por la Escuela de Gobierno de la casa de estudios, muestra que el retroceso atraviesa todos los componentes que integran el índice. El dato más crítico se observa en la evaluación de la eficiencia gubernamental, que sufrió una contracción superior al 20%, reflejando un creciente malestar con el funcionamiento de la gestión.
La mirada negativa también se extiende a la valoración global del Gobierno, que descendió más de 17 puntos porcentuales, y a la percepción sobre si las decisiones oficiales responden al interés general, con una caída cercana al 14%. A esto se suma un deterioro en la opinión sobre la honestidad de los funcionarios, en un contexto atravesado por polémicas que salpican al entorno del Ejecutivo, entre ellos el vocero presidencial Manuel Adorni.
El único componente que mostró una baja más moderada fue la capacidad para resolver problemas, aunque también registró un leve retroceso.
En términos sociales, el informe advierte cambios relevantes en los segmentos que sostenían mayor respaldo al oficialismo. La confianza entre los hombres —tradicionalmente más alineados con el Presidente— experimentó una caída pronunciada, al igual que en la franja etaria de 30 a 49 años, donde se verificó el descenso más fuerte. En contraste, los jóvenes de entre 18 y 29 años mostraron una tenue mejora, desentonando con la tendencia general.
Desde el punto de vista territorial, el respaldo continúa siendo relativamente más alto en el interior del país, aunque el descenso fue generalizado y también alcanzó al Área Metropolitana de Buenos Aires y a la Ciudad.
Con estos números, el promedio acumulado de la gestión de Milei se ubica en 2,42 puntos. Si bien aún supera los registros finales de los gobiernos de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner, la aceleración en la pérdida de confianza lo posiciona por debajo del promedio histórico alcanzado por la administración de Mauricio Macri.
El estudio, da cuenta de un escenario atravesado por el escepticismo social, en un contexto de tensiones económicas y cuestionamientos sobre la capacidad de gestión.