Tras el 3,4% informado por el INDEC en marzo, el titular de APYME local, Gustavo Casciotti, señaló que el dato “no sorprendió” y alertó por el deterioro del poder adquisitivo, el endeudamiento de las familias y la fuerte caída de ventas en Mar del Plata.
El presidente de APYME Mar del Plata, Gustavo Casciotti, analizó el 3,4% de inflación registrado en marzo por el INDEC y aseguró que el número “no sorprendió”, en un contexto donde los precios vienen en ascenso sostenido desde hace meses y golpean de lleno al consumo local.
“Te podría decir que no me sorprendió, esperábamos una inflación que estuviera sobre el 3% o superándolo. Lo venimos palpitando a lo largo de todo marzo con nuevas listas de precios en prácticamente todos los rubros”, sostuvo. En ese sentido, remarcó la incidencia del aumento en combustibles y transporte como factores que “terminaron traccionando la inflación al alza”.
Casciotti advirtió además sobre un “desacople” entre las expectativas oficiales y la realidad económica: “Vemos un crecimiento desde mayo de 2025 que no para. Este 3,4% es un montón y se nota cada vez que uno va al supermercado”, dijo en diálogo con Extra Radio.
En el plano local, el dirigente empresarial describió un escenario de fuerte retracción del consumo. “Esta inflación creciente determina una pérdida permanente del poder adquisitivo. Los ingresos corren de atrás a los precios y eso deja cada vez menos resto para gastar”, explicó. A esto se suma el peso de tarifas como luz, gas y transporte, que “comprometen porciones crecientes de los ingresos familiares”.
Como consecuencia, señaló cambios en los hábitos de compra: mayor presencia de segundas y terceras marcas, compras diarias en lugar de mensuales y un uso extendido del crédito. “La tarjeta se usa para patear gastos corrientes, incluso alimentos, pero es una herramienta a patas cortas”, afirmó, al mencionar el aumento de la morosidad y los rechazos en operaciones por falta de fondos.
Para las pymes y comercios marplatenses, el panorama es crítico. “Están atenazados por partida doble: caen las ventas y suben los costos, muchos incluso en dólares”, indicó. En ese marco, explicó que muchos comerciantes intentan no trasladar aumentos para sostener ventas, aunque eso “termina comprometiendo la ecuación económica”.
Finalmente, Casciotti alertó que el sector atraviesa una situación límite. “Estamos en una clara emergencia. Vienen desapareciendo decenas de empresas por día y, si no hay un cambio de rumbo que priorice el mercado interno y la industria, las pymes corren riesgo de convertirse en una especie en extinción”, concluyó.