La comisión de Movilidad Urbana inició el tratamiento del expediente que busca licitar el servicio por 20 años. Habrá consultas al Ejecutivo, convocatoria a distintos actores y un cronograma de discusión en etapas.
El Concejo Deliberante puso en marcha el tratamiento del nuevo pliego para la licitación del transporte público de pasajeros, en una primera reunión de la comisión de Movilidad Urbana que dejó como saldo la definición de una metodología de trabajo y la apertura de un proceso que buscará sumar voces más allá del ámbito político.
Como primer paso, los bloques acordaron elaborar un conjunto de consultas formales dirigidas al Ejecutivo, que deberán ser presentadas en un plazo de dos semanas. Con las respuestas en mano, se prevé convocar a funcionarios de áreas clave como Legal y Técnica y Transporte, con el objetivo de profundizar el análisis técnico del expediente.
El esquema también contempla ampliar la participación: la comisión planea invitar a entidades barriales, usuarios del sistema, representantes sindicales y otras dependencias municipales, en un intento por enriquecer el debate con miradas diversas.
Durante la reunión, no prosperaron algunas propuestas de la oposición. Por un lado, fue rechazada la iniciativa de citar de manera inmediata a funcionarios para responder dudas en forma presencial. Tampoco avanzó la idea de crear una comisión específica para tratar exclusivamente el pliego.
Desde el oficialismo, el presidente de la comisión, Guido García, remarcó la necesidad de abordar “cuestiones estructurales” para mejorar el servicio y destacó que el proyecto retoma aprendizajes de intentos anteriores que no lograron avanzar. En la misma línea, se planteó que el proceso debe apuntar a construir una propuesta superadora.
En la oposición, en tanto, coincidieron en la relevancia del expediente. Señalaron que se trata de una discusión central para el año legislativo y advirtieron sobre la necesidad de evitar miradas de corto plazo, teniendo en cuenta que la concesión prevista se extenderá por dos décadas. También hubo críticas al funcionamiento actual del sistema, con pedidos de mayor participación ciudadana y mejoras concretas en infraestructura y tarifas.
El pliego, que ya tuvo dos intentos fallidos en esta gestión, propone un rediseño integral del sistema. Entre sus ejes principales figuran la creación de una línea anular que conecte distintos puntos estratégicos de la ciudad, la incorporación de servicios rápidos con recorridos más directos y la reorganización de líneas secundarias para mejorar la cobertura territorial.
Además, se proyecta la instalación de centros de trasbordo en sectores clave y la implementación de un boleto integrado que permita combinar viajes sin costo adicional dentro de un lapso determinado. La iniciativa, de gran extensión y complejidad, abre ahora una etapa de debate y negociación política que será determinante para su futuro.