Un relevamiento nacional muestra un deterioro en la evaluación del Gobierno, con fuerte impacto del malestar económico. En ese contexto, el espacio opositor logra una leve ventaja y Axel Kicillof supera a Javier Milei en un eventual balotaje.
Un estudio reciente de la consultora Trends vuelve a encender señales de alerta en la Casa Rosada. La medición, realizada a fines de marzo, confirma una tendencia que distintas encuestas vienen reflejando: el respaldo a la gestión de Javier Milei muestra signos de desgaste, en un contexto atravesado por la preocupación económica.
De acuerdo al relevamiento, la valoración del Gobierno se inclina mayoritariamente hacia el rechazo. Cerca de seis de cada diez encuestados expresan una mirada negativa, mientras que el nivel de aprobación se mantiene claramente por debajo. Este clima se traduce también en el ánimo social: predominan sensaciones como frustración o enojo, por encima de expectativas positivas.
El factor económico aparece como eje central del malestar. Una amplia mayoría percibe que la inflación no logra ceder en su vida cotidiana, lo que alimenta el deterioro en la imagen oficial. A esto se suma el impacto político del caso que involucra a Manuel Adorni, cuya exposición pública y cuestionamientos recientes contribuyeron a erosionar la percepción sobre el Gobierno.

En paralelo, el estudio indagó en el escenario electoral y arrojó un dato novedoso: el peronismo logra ubicarse levemente por encima de La Libertad Avanza en intención de voto de cara a 2027. La diferencia es estrecha, pero marca un cambio respecto a mediciones previas donde el oficialismo lideraba con mayor comodidad.
Incluso, al simular un eventual mano a mano entre Javier Milei y Axel Kicillof, el gobernador bonaerense se impone por una diferencia acotada, en un escenario todavía abierto y con un nivel no menor de indecisos.
A pesar de este panorama, el Presidente conserva una de las imágenes individuales más altas del sistema político, lo que sugiere que el desgaste responde más a la evaluación de la gestión que a un rechazo pleno de su figura.
Así, el sondeo de Trends sintetiza un momento de transición: el oficialismo mantiene competitividad, pero enfrenta un creciente cuestionamiento social que podría condicionar su desempeño electoral si la situación económica no muestra mejoras sostenidas.