El organismo local alertó por el aumento de episodios en Mar del Plata y sostuvo: “No son hechos aislados ni conductas individuales”. Apuntó contra los discursos de odio y pidió respuestas integrales del Estado.
El Consejo Local de Promoción y Protección de Derechos de Niñeces y Adolescencias del Partido de General Pueyrredon expresó su preocupación ante los recientes hechos de violencia registrados en escuelas de Mar del Plata, en un contexto que, aseguran, trasciende lo meramente individual y refleja una problemática social más profunda.
Desde el organismo señalaron que las situaciones ocurridas en la ciudad —en sintonía con otros casos a nivel nacional— no pueden analizarse como episodios aislados. Por el contrario, las vincularon con un deterioro del entramado social, marcado por la pérdida de derechos básicos como el acceso al trabajo y la protección social.
En esa línea, advirtieron sobre el impacto de los discursos que promueven el individualismo y la fragmentación social. Según plantearon, estas miradas, que identifican con sectores de conducción del Estado nacional, terminan permeando en la vida cotidiana y encuentran expresión en hechos de violencia que afectan directamente a niños, niñas y adolescentes.
Asimismo, el Consejo puso el foco en el tratamiento mediático de estos episodios. Cuestionaron que, en muchos casos, la cobertura contribuye a profundizar la vulneración de derechos, al exponer a los jóvenes involucrados y reproducir situaciones de revictimización.
Frente a este escenario, el organismo reclamó la implementación “urgente” de políticas públicas integrales, sostenidas en el tiempo y con alcance territorial, orientadas a la contención y protección de las juventudes. En ese sentido, remarcaron que la responsabilidad de revertir esta problemática no recae únicamente en un sector, sino que requiere del compromiso conjunto del Estado y la sociedad.
Finalmente, desde el Consejo insistieron en la necesidad de construir respuestas colectivas que permitan generar mejores condiciones de vida para las nuevas generaciones, al sostener que “la salida es necesariamente entre todos”.