Más de 30 sociedades de fomento se movilizarán al Palacio Municipal tras no recibir respuesta a un pedido de reunión con el intendente. Denuncian abandono, discrecionalidad en la gestión y una crisis creciente en los barrios.
La relación entre el gobierno municipal y las organizaciones barriales sumó un nuevo capítulo de tensión. Más de 30 sociedades de fomento decidieron avanzar con una protesta en el Palacio Municipal luego de que el intendente Agustín Neme no respondiera un pedido formal de reunión presentado hace más de diez días.
La convocatoria, prevista para este lunes al mediodía, no sólo busca destrabar un encuentro institucional sino que expone un conflicto político de fondo: los fomentistas acusan al Ejecutivo de haber cortado los canales de diálogo y de desatender de manera sistemática las demandas de los barrios.
“Lo que pedimos es poder sentarnos a trabajar en soluciones, pero ni siquiera tenemos respuesta para eso”, señalaron en un comunicado, en el que dejaron en evidencia el malestar con la conducción municipal.
El reclamo no es nuevo, pero sí se profundizó en las últimas semanas. Desde las entidades barriales advierten que la situación es “acuciante” y que el deterioro en la calidad de vida se agrava por la falta de intervención del Estado local. En ese sentido, enumeran problemas estructurales que —según sostienen— no encuentran respuesta: calles destruidas, luminarias que no se reparan, basurales a cielo abierto, fallas en la recolección de residuos y abandono de espacios públicos.
Pero además del déficit de servicios, los fomentistas apuntan a un cuestionamiento más político: denuncian un manejo “discrecional” por parte del Municipio, tanto en el cumplimiento de convenios como en decisiones vinculadas al desarrollo urbano, como las excepciones para construcciones.
La protesta, así, no sólo será un reclamo operativo sino también un mensaje directo al intendente Neme, a quien le atribuyen falta de voluntad política para abrir instancias de diálogo con las comunidades.
En este escenario, la concentración en el hall del Municipio se perfila como una demostración de fuerza de las organizaciones territoriales, que buscan instalar el conflicto en la agenda pública y forzar una respuesta del Ejecutivo.