A medio siglo del golpe, el senador nacional Maximiliano Abad reivindicó el legado del expresidente radical y sostuvo que “la memoria es una decisión que se renueva todos los días”
Al cumplirse 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, el senador nacional Maximiliano Abad se pronunció con un mensaje en defensa de la memoria, la verdad y la justicia, al tiempo que reivindicó el papel del radicalismo en el proceso de recuperación democrática.
El legislador marplatense recordó que aquel quiebre institucional “marcó uno de los períodos más oscuros de la historia argentina, atravesado por el terrorismo de Estado”. En ese sentido, remarcó que “miles de personas fueron víctimas de secuestros, torturas y desapariciones forzadas, en el marco de un plan sistemático llevado adelante desde el propio aparato estatal”.
En su reflexión, Abad puso en valor el rol del expresidente Raúl Alfonsín tras el retorno de la democracia en 1983. Señaló que “fue una decisión política clave avanzar con el juzgamiento de los responsables de la dictadura, a través de herramientas institucionales que marcaron un antes y un después en el país”.
Así, destacó la creación de la CONADEP, el Juicio a las Juntas y el informe Nunca Más como hitos fundamentales que no solo consolidaron el proceso democrático, sino que también sentaron las bases de una política de derechos humanos con proyección internacional.
El senador también subrayó que, a cinco décadas del golpe, la memoria no debe reducirse a una conmemoración simbólica. Por el contrario, planteó que “se trata de una construcción activa, que se sostiene en la defensa cotidiana de la verdad, la justicia y los valores democráticos”.
Finalmente, Abad remarcó que “el compromiso con esos principios no tiene fecha de vencimiento y que constituye una responsabilidad permanente de la dirigencia política y de la sociedad en su conjunto”. En ese marco, llamó a reafirmar la democracia como forma de vida y a sostener una memoria activa que evite retrocesos.