El bloque Vamos Juntos presentó un proyecto para eliminar la proyección institucional de Abuelas de Plaza de Mayo que se realiza al inicio de las sesiones del Concejo. La iniciativa generó tensiones internas -un concejal se negó a firmarla- y tampoco tendría el respaldo de la UCR. El debate se da a pocos días de los 50 años del golpe de Estado de 1976.
Un proyecto impulsado por el bloque oficialista Vamos Juntos en el Concejo Deliberante abrió una fuerte polémica política y dejó al descubierto diferencias internas dentro del propio espacio. La iniciativa propone eliminar la proyección del video institucional de Abuelas de Plaza de Mayo que se exhibe al inicio de cada sesión y reemplazarlo por la entonación obligatoria del Himno Nacional y el izamiento de la bandera argentina.
La propuesta no solo generó cuestionamientos de la oposición, sino también un quiebre dentro del propio bloque oficialista: uno de los concejales decidió no acompañar el expediente con su firma, marcando distancia de la iniciativa. A esto se suma que el radicalismo tampoco estaría dispuesto a respaldarla, lo que deja al proyecto sin chances reales de reunir los votos necesarios para su aprobación.
El material audiovisual que actualmente se proyecta en el recinto -titulado “Historias de Abuelas: La identidad no se impone”-repasa la historia y la lucha de la organización por la recuperación de la identidad de los nietos apropiados durante la última dictadura, con especial referencia a su trabajo en Mar del Plata.
Desde el oficialismo argumentaron que mantener de forma permanente la difusión de contenidos vinculados a una organización específica podría interpretarse como una identificación institucional con una causa particular. Según plantearon, esa situación podría afectar el principio de neutralidad que debería regir en el funcionamiento del cuerpo deliberativo.
En ese sentido, sostuvieron que el inicio de las sesiones debería circunscribirse a aspectos estrictamente protocolares, evitando incluir materiales que puedan interpretarse como posicionamientos ideológicos de la institución. También señalaron que dar un tratamiento privilegiado a una entidad podría generar reclamos similares de otras organizaciones de la sociedad civil. Como alternativa, el bloque propuso que cada sesión, comience con la entonación del Himno Nacional y el izamiento de la bandera argentina.
La presentación del proyecto no pasó inadvertida en el ámbito político local. Más aún porque se produce en la antesala de un nuevo aniversario del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, que este año marcará medio siglo. En ese contexto, dentro del propio Concejo hay quienes interpretan que se trata de una iniciativa destinada a generar impacto político aun sabiendo que no cuenta con los votos necesarios para prosperar.
El interrogante que también sobrevuela la discusión es hasta qué punto los concejales que acompañaron el expediente comparten plenamente su contenido o si simplemente responden a una decisión política adoptada fuera del bloque. Mientras tanto, el proyecto ya instaló un nuevo foco de tensión en el recinto.