La huelga nacional convocada por los principales gremios del sector afecta el arranque del ciclo lectivo 2026 en 15 provincias. En la ciudad también se suman los maestros municipales.
El comienzo del ciclo lectivo 2026 quedó atravesado este lunes por una medida de fuerza de alcance nacional que complica la vuelta a las aulas en al menos 15 provincias, entre ellas Buenos Aires. La protesta fue impulsada por los principales sindicatos del país y repercute sobre millones de estudiantes que debían iniciar las clases según el calendario oficial.
La convocatoria lleva la firma de CTERA, UDA, CEA, Sadop y Amet, que resolvieron avanzar con un paro nacional ante la falta de una propuesta salarial que recomponga los ingresos del sector.
En territorio bonaerense, donde el inicio estaba previsto para este 2 de marzo, la adhesión a la huelga alteró el normal funcionamiento de los establecimientos educativos. En Mar del Plata, además, se sumaron los docentes municipales, por lo que la actividad es prácticamente inexistente tanto en escuelas provinciales como comunales y privadas.
Los gremios sostienen que la discusión salarial es el eje central del conflicto. Argumentan que los sueldos docentes han sufrido una marcada pérdida frente a la inflación y que el ingreso promedio del sector atraviesa uno de los niveles más bajos de las últimas dos décadas en términos reales.
La protesta, que se inscribe en un contexto de tensión entre los sindicatos y el Gobierno nacional, vuelve a poner en debate el financiamiento educativo y la necesidad de garantizar condiciones laborales acordes para sostener el sistema. Mientras tanto, millones de alumnos deberán esperar la resolución del conflicto para comenzar formalmente el ciclo lectivo.