Mientras el Municipio impulsa la municipalización y la Provincia avanza con una futura licitación, concesiones que vencen a mitad de año, fallos judiciales y la falta de definiciones generan preocupación entre guardavidas, carperos y empleados que no saben si podrán trabajar en la próxima temporada. Además no se realiza la venta anticipada de sombra.
El futuro del complejo Punta Mogotes quedó atrapado en una fuerte disputa política e institucional entre el Municipio y la Provincia de Buenos Aires, pero en el medio de esa pulseada crece una preocupación concreta: la incertidumbre laboral y económica que afecta a cientos de trabajadores y concesionarios que no saben si podrán continuar el próximo verano.
Las concesiones actuales de los 24 balnearios vencen a mitad de este año, y la falta de definiciones ya tiene consecuencias directas. Algunos balnearios, cuyas administraciones tienen sede en la Ciudad de Buenos Aires, dejaron de ofrecer a sus clientes la posibilidad de reservar y comenzar a pagar las carpas para la próxima temporada, una práctica habitual que permite garantizar ingresos y previsibilidad tanto para concesionarios como para usuarios.
La incertidumbre también alcanza al personal. Trabajadores comenzaron a recibir advertencias sobre la posibilidad de no ser convocados el próximo verano, e incluso algunos empleadores iniciarán en breve trámites indemnizatorios ante la falta de certezas sobre la continuidad de las concesiones. La situación impacta en carperos, guardavidas, administrativos, empleados de estacionamiento y comerciantes que dependen de la actividad del complejo.
Este escenario se da en paralelo a una creciente confrontación política. Desde la Provincia, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, recordó que el predio está bajo la órbita de un ente interjurisdiccional con participación mayoritaria provincial y cuestionó el intento del Municipio de intervenir en la deuda que la comuna tiene con Provincia por el complejo. “No lo puede hacer, porque si lo haría sería un delito”, afirmó.

En tanto, el presidente del Consorcio Punta Mogotes, Fernando Maraude, confirmó que avanzan los pasos para una nueva licitación y cuestionó la judicialización del tema por parte del Ejecutivo local. Según explicó, el objetivo es impulsar una transformación integral del complejo a partir de un concurso de ideas y un nuevo esquema concesionario.
Del otro lado, sectores políticos afines al exintendente Guillermo Montenegro y al senador nacional Maximiliano Abad insisten con la municipalización del predio. Abad celebró un reciente fallo judicial favorable al planteo comunal y sostuvo que “la Provincia no entiende que no puede decidir más sobre nuestras costas”, al tiempo que reafirmó que el reclamo busca que la ciudad recupere el control del complejo.
La disputa judicial sumó nuevos capítulos con una medida cautelar que frenó el concurso de ideas impulsado por la Provincia y ratificó la intervención de la Justicia local. Sin embargo, mientras los expedientes avanzan y los dirigentes intercambian acusaciones, la preocupación principal no pasa por el control político del predio sino por el futuro inmediato de quienes trabajan allí.
Sin certezas sobre quién administrará el complejo ni bajo qué condiciones, Punta Mogotes enfrenta una situación inédita: uno de los principales polos turísticos de Mar del Plata podría iniciar la próxima temporada con concesiones sin definir y trabajadores sin garantías sobre su continuidad laboral.