El presidente de la Asociación de Productores Frutihortícolas, Ricardo Velimirovich, cuestionó el estado del alumbrado en los caminos rurales, denunció que la Municipalidad reutiliza luminarias descartadas de la ciudad y no tiene el funcionamiento el hidroelevador. Advirtió que la nueva Tasa por Alumbrado puede profundizar el conflicto.
La situación del alumbrado público en la zona rural volvió a quedar en el centro de la escena tras las declaraciones de Ricardo Velimirovich, presidente de la Asociación de Productores Frutihortícolas de General Pueyrredon, quien expresó el malestar creciente del sector por la falta de respuestas de la Municipalidad y la intención de cobrar una nueva Tasa por Alumbrado.
“El primero que quisiera saber es cómo es el sistema. Yo tengo una luminaria que yo mismo compré en frente de mi tranquera, hace cuatro años que está apagada, así que pagaría una tasa por una luz que tengo apagada”, explicó en diálogo con el periodista Ariel Bagaloni. Al respecto, agregó que la mayoría de los campos directamente no tiene iluminación, lo que vuelve aún más polémico el cobro.
Uno de los puntos más críticos que remarcó Velimirovich es el tipo de luminarias que se colocan en el área rural. “Las luminarias que están en el sector rural se están reparando con las que se cambian de LED en la ciudad: sacan las de sodio en la ciudad y las ponen en el sector rural”, denunció.
La precariedad del sistema se refleja también en la escasa cobertura. “En un camino como el que estoy viviendo yo hay dos kilómetros y medio y cuatro focos”, describió, y anticipó que el debate por la tasa “va a ser tenso” porque, si se paga, “la quiero tener prendida al menos”.
El dirigente reconoció que el enojo del sector es creciente: “La verdad que sí genera enojo, por la necesidad de trabajar todos los días. No tenemos el Concejo Deliberante en la esquina, todo eso nos cuesta”. Según relató, hubo múltiples reclamos formales que nunca tuvieron seguimiento. “No encontramos eco ni en el Concejo Deliberante ni en la Intendencia. Hicimos un montón de presentaciones que no se cumplieron ni se siguieron”, afirmó.
Los ejemplos se repiten. “En el Camino San Francisco, de 40 luminarias, 25 estaban apagadas. Se podría discutir a quién le van a cobrar la luz, pero primero discutamos quién la va a reparar”, sostuvo. Y recordó un caso reciente: “En el Camino de los Ortiz las reparaciones las pagó un productor y tuvo que alquilar un hidroelevador porque la municipalidad lo tiene roto”, concluyó.