La concejal de Acción Marplatense Eva Ayala denunció una maniobra “irregular, antidemocrática y oscura” por parte del Ejecutivo municipal en el marco del tratamiento del Presupuesto. La polémica estalló ante la insólita exigencia de que los concejales envíen sus preguntas por escrito, eliminando el debate oral y público que caracteriza al cuerpo deliberativo.
En un clima de máxima tensión política, la oposición denunció una maniobra “irregular, antidemocrática y oscura” por parte del Ejecutivo municipal en el marco del tratamiento del Presupuesto. La polémica estalló ante la insólita exigencia de que los concejales envíen sus preguntas por escrito, eliminando el debate oral y público que caracteriza al cuerpo deliberativo.
La medida fue calificada como una “caricatura” de la democracia. Según los ediles opositores, pretender que el control republicano se haga mediante notas administrativas contraviene no solo la Constitución, sino la esencia misma del Concejo Deliberante.
“Un parlamento por escrito apunta a evitar que el pueblo se entere de qué se trata. Ningún vecino va a dejar de trabajar para ir a buscar notas a una oficina; los ciudadanos tienen derecho a escuchar las respuestas en vivo”, señaló Ayala.
Por primera vez en 42 años de democracia, el gabinete entero se ausentó de la presentación del presupuesto, enviando la directiva de responder desde “la comodidad de sus oficinas”.
La oposición sostiene que la falta de oralidad busca ocultar explicaciones sobre temas sensibles como el aumento de tasas, la recolección de residuos y las polémicas excepciones inmobiliarias.
Frente a la restricción, los concejales adelantaron que mantendrán la oralidad a través de transmisiones por YouTube, radio y redes sociales.
“¿Por qué pizzerías en las plazas en lugar de juegos para niños? ¿Por qué cada vez más tasas con menos servicios? Lo vamos a preguntar en voz alta para que escuchen todos”, sentenció la edil, reafirmando que el control frente a la “desidia y la falta de transparencia” no se negocia.”