A pesar que el dinero para la obra lo aportó en su totalidad el gobierno provincial, el intendente no quiso presencia de funcionarios. Prefirió mostrar como que la obra la realizó su gestión. Su postura cayó muy mal en La Plata.
Hace un tiempo funcionarios del ministerio de Salud de la provincia le consultaron al secretario de Salud municipal, Gustavo Blanco, que inversión importante podía realizar el gobierno bonaerense en la ciudad para mejorar algunos aspectos vinculados a la salud.
De aquella consulta surgió el dinero para realizar la remodelación total del Centro de Salud Nº 1, ubicado en Colón y Salta. Las obras comenzaron casi inmediatamente y después de un año se culminaron con la totalidad de los fondos aportados por el gobierno de Vidal.
Este lunes finalmente se llevó adelante el acto oficial que el intendente Arroyo tomó como propio y además lo utilizó para hacer campaña política, algo lógico por estos tiempos. Sin embargo lo que llamó la atención fue la ausencia de representantes del gobierno provincial o del ministerio de Salud bonaerense.
Ocurre que Arroyo no invitó a nadie y tal como lo había anunciado tiempo atrás en una reunión de gabinete, solo se mostró en la foto oficial junto al secretario de Salud, Gustavo Blanco y el secretario de Obras Guillermo de Paz.
La postura del intendente cayó muy mal en La Plata. Según pudo saber Loquepasa.net en el gobierno de Vidal se preguntaban cómo en plena campaña de la gobernadora por la reelección no fue invitada ni ella ni ningún funcionario. “Pusimos la plata para la obra y Arroyo se lleva los laureles cortándose solo”, indicó una fuente ligada a la provincia.
Mientras tanto desde municipio otras fuentes aclaraban que el objetivo fue que Guillermo Montenegro, el candidato de Vidal a la intendencia, no estuviera presente y participara de la foto.
Sin dudas después del acto de hoy el jefe comunal tensó aún más la casi nula relación que existe con el gobierno de Vidal.