El vicedecano de Económicas de la UNMdP y titular de FACAPTUR, el marplatense Esteban Zaballa, cuestionó la decisión de interrumpir los relevamientos nacionales y alertó sobre el impacto que tendrá en la planificación del sector.
La decisión de no renovar el convenio entre el INDEC y el organismo nacional de turismo, que durante más de veinte años permitió producir estadísticas oficiales sobre la actividad, encendió alarmas en el mundo académico y profesional. A través de un pronunciamiento público, la Academia Argentina del Turismo expresó su preocupación por el corte de los operativos, al que consideró un golpe a la continuidad y confiabilidad de la información pública.
En ese contexto, Esteban Zaballa, vicedecano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Nacional de Mar del Plata y presidente de la Federación Argentina de Colegios y Asociaciones de Profesionales en Turismo (FACAPTUR), sostuvo que la medida implica mucho más que una discusión técnica. Para el especialista, interrumpir los relevamientos rompe series históricas clave y dificulta la posibilidad de analizar tendencias, comparar resultados y evaluar políticas.
Zaballa reconoció que los sistemas de medición siempre son perfectibles, pero remarcó que los cambios metodológicos deben hacerse sin apagar la producción de datos. “Cuando se ajustan las herramientas de medición, lo razonable es que convivan los esquemas viejo y nuevo hasta que el actualizado esté plenamente validado”, explicó en diálogo con el Portal de la Universidad. A su entender, cortar de manera abrupta las encuestas es una señal de mala praxis institucional.
En esa línea, vinculó la decisión con una orientación más amplia del actual rumbo nacional. Para Zaballa, la ausencia de estadísticas oficiales refleja un repliegue del Estado de su rol como planificador y garante de políticas públicas. En turismo, dijo, ese retiro también se expresa en la pérdida de funciones, la derogación de normas y la reducción de capacidades del organismo nacional.
Respecto de Mar del Plata, aclaró que el impacto directo es acotado, ya que el Ente Municipal de Turismo produce información propia, incluso con mayor nivel de detalle. Además, el peso del turismo internacional en la ciudad sigue siendo reducido. Sin embargo, advirtió que a escala país la falta de datos oficiales perjudica tanto al sector público como al privado, porque limita la posibilidad de proyectar, invertir y diseñar estrategias.
Para Zaballa, las estadísticas no son un mero registro: son la base para diagnosticar y corregir. “Los números no están para ocultar problemas, sino para mostrarlos y poder actuar”, concluyó, al tiempo que acompañó el pedido de la Academia de abrir un espacio de diálogo que permita recuperar un sistema estadístico confiable y continuo para el turismo argentino.