Daniel Martinez publicó en redes sociales un video disparando contra una silueta humana. La publicación reactivó críticas dentro del oficialismo por la continuidad de un perfil personalista en un cargo de gestión ejecutiva.
El presidente del Ente Municipal de Servicios Urbanos (EMSUR), Daniel Martínez, quedó nuevamente en el centro de la polémica tras publicar en sus redes sociales un video en el que se lo observa disparando un arma contra una figura con forma humana, acompañado por la frase: “Preparándome en pos de ordenar el espacio público”.
El posteo fue leído en ámbitos políticos como un gesto fuera de tono para un funcionario que hoy ocupa un rol ejecutivo de gestión, vinculado a los servicios urbanos, el orden del espacio público y la administración de políticas municipales, y no a la exhibición personal de prácticas operativas y con armas.
Martínez llegó al EMSUR luego de haber estado al frente de la Patrulla Municipal, un área con fuerte impronta en el control territorial y con una estrategia comunicacional basada en la exposición permanente de operativos. Durante esa etapa, su figura se volvió una de las más visibles del gobierno local, especialmente por los procedimientos contra personas en situación de calle, que terminaron siendo cuestionados judicialmente y debieron cesar por orden de la Justicia.
Ahora, ya desde otro lugar dentro del organigrama municipal, el video reactivó esa misma lógica de comunicación personalista, más asociada a su etapa anterior que a su rol actual como titular de un ente que tiene a su cargo tareas estructurales como higiene urbana, mantenimiento de espacios públicos y control.
Puertas adentro del Ejecutivo, el posteo generó incomodidad. Incluso el intendente interino Agustín Neme dejó entrever semanas atrás en el programa LoQuePasa Stream que no comparte ese tipo de exposiciones en cuanto a las formas, marcando una distancia política respecto del estilo comunicacional de Martínez.
Más allá del contenido puntual del video, lo que quedó en evidencia es un desfasaje entre el perfil institucional que requiere su cargo y una puesta en escena personal que remite a prácticas polémicas. En un contexto donde el municipio enfrenta dificultades visibles en materia de orden y limpieza urbana, la discusión ya no pasa sólo por las políticas, sino también por cómo se las comunica y quiénes las encarnan públicamente.