La Mesa de Trabajo “Mar del Plata Ciudad de Todos” cuestionó duramente las excepciones al Código de Ordenamiento Territorial, la demolición de patrimonio histórico y la privatización de espacios públicos. El colectivo, conformado por diversas asociaciones civiles, convoca a un foro de debate para repensar la identidad marplatense.
Bajo la consigna «¿Qué ciudad queremos?», un colectivo de organizaciones civiles, gestores culturales y defensores del patrimonio de General Pueyrredon ha emitido un documento crítico sobre el rumbo actual de la gestión urbana y cultural del municipio, poniendo en el centro del debate la tensión entre el desarrollo inmobiliario desmedido y la preservación de la identidad local.
Desde la Mesa de Trabajo Mar del Plata Ciudad de Todos, advierten que las decisiones actuales en materia de construcción y uso de espacios públicos están definiendo un modelo de ciudad excluyente. «La discusión debe darse con los vecinos y quienes vivimos en todos los espacios del partido para poder consensuar el territorio en el que queremos habitar», expresaron en su comunicado.
Uno de los puntos más sensibles señalados por la organización es la demolición sistemática de bienes patrimoniales. Como caso testigo, contrastan el destino del histórico Chalet Mattar (1948), obra del arquitecto Alberto Córsico Picolini y exponente del pintoresquismo, frente a otras alternativas de refuncionalización.
«¿Se puede demoler un histórico Chalet para construir una torre; o promover alternativas como reconvertirlo en el Museo Internacional del Surf y la Cultura de playa?», se preguntan, citando como ejemplo positivo el caso del Soulignac. Para la Mesa, resguardar estas estructuras no es solo una cuestión estética, sino de «identidad y preservación del patrimonio local».
El documento apunta directamente contra la aprobación de construcciones mediante excepciones al Código de Ordenamiento Territorial (COT), una práctica que, denuncian, se ha convertido en regla, acompañada frecuentemente de informes de impacto ambiental «insuficientes o de dudoso origen».
En contraposición, exigen la puesta en funcionamiento real de herramientas de participación ciudadana existentes, como la Comisión Honoraria de Preservación Patrimonial o el Consejo de Hábitat.
Asimismo, alertan sobre los permisos de desmonte en reservas naturales y el cercenamiento de playas públicas, proponiendo en su lugar adherir a acuerdos internacionales como el de Escazú, que garantiza el acceso a la información y justicia ambiental.
El colectivo no solo se queda en la crítica, sino que plantea una serie de ejes para revertir la situación, sugiriendo que «se puede elegir entre una ciudad para pocos o una ciudad para todos». Entre sus propuestas destacan:
· Fortalecimiento cultural: Una Secretaría de Cultura activa y la creación de un Concejo Municipal de Cultura.
· Educación: La incorporación de la materia “Historia Marplatense” en los planes educativos.
· Espacios de Memoria: Evitar la banalización o privatización de sitios vinculados a la memoria y los Derechos Humanos.
· Espacios Verdes: Cumplir con los ratios de metros cuadrados verdes por persona recomendados por la OMS, en lugar de permitir negocios privados en plazas y parques.
Como parte de su plan de acción para visibilizar estas problemáticas, Mar del Plata Ciudad de Todos anunció una agenda de actividades para el inicio de 2025. En febrero realizarán una entrega de distinciones, mientras que para marzo están organizando el Foro de Reflexión y Debate “Identidades Marplatenses”.
El objetivo es generar un espacio donde la ciudadanía, muchas veces «marginada del debate público tanto por la política como por los medios», pueda expresar el modelo de ciudad al que aspira.
¿Quiénes conforman la Mesa?
El espacio es transversal e incluye a referentes de distintas áreas: Magalí Marazzo (Asociación Argentina de Gestores Culturales), César Ventimiglia (Asociación Civil Mirada Ciudadana), Hernán Pérez Orsi (Asociación Surfrider Argentina), Ana Colombato (Fundación Gemma Futuro), Marta Lamas (La Tribu Verde), Marita Ontañón (Marplatenses Defensores del Patrimonio Arquitectónico y Urbano), Ana Núñez (Red Argentina del Paisaje Nodo Gral. Pueyrredon) y Mabel Zecca (Red Cultura para el Desarrollo).