La provincia de Buenos Aires es la más afectada por el cierre de unidades productivas en el país desde que asumió Javier Milei.
La provincia de Buenos Aires atraviesa un escenario de fuerte preocupación productiva luego de conocerse que tres de cada diez empresas que dejaron de operar en el país estaban radicadas en territorio bonaerense. El dato, que surge de los registros oficiales, refleja la magnitud del impacto de la recesión económica desde la llegada de Javier Milei al Gobierno nacional, en diciembre de 2023.
Desde entonces, el cierre de firmas se convirtió en una tendencia sostenida. El país acumula doce meses consecutivos de caída neta en la cantidad de unidades productivas, lo que se tradujo en miles de puestos de trabajo perdidos y un deterioro general de la actividad económica. En ese marco, Buenos Aires aparece como el distrito más afectado, tanto por su peso en la estructura productiva nacional como por la profundidad del ajuste.
El ministro de Economía bonaerense, Pablo López, advirtió que el 30% de las empresas que cerraron en todo el país pertenecían a la provincia y cuestionó el rumbo económico del Gobierno. “Estamos frente a un modelo que debilita la producción nacional y castiga a los sectores que dinamizan el mercado interno. El cierre de empresas y la destrucción persistente de empleo son una constante desde la asunción del Gobierno nacional”, sostuvo en sus redes sociales.
De acuerdo a cifras de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, entre noviembre de 2023 y octubre pasado se registró una pérdida neta de 21.046 empleadores en todo el país. Esto equivale, en promedio, a más de 900 cierres por mes, o cerca de 30 por día, una dinámica que no encuentra antecedentes recientes en términos de velocidad y alcance.
Dentro de ese panorama, la provincia de Buenos Aires lidera el ranking con 5.621 unidades productivas menos. Muy por detrás se ubican Córdoba, con 3.696 cierres; la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con 2.409; y Santa Fe, con 2.302. El resto de las provincias también evidenció retrocesos, lo que confirma que el fenómeno es de alcance nacional.
El impacto atraviesa a casi toda la economía: 16 de los 20 sectores relevados muestran pérdidas. Comercio, industria manufacturera y construcción concentran cerca del 40% de los cierres, lo que explica el fuerte efecto sobre el empleo y el consumo. Sectores claves del mercado interno, históricamente motores de la actividad, son hoy los más golpeados por la recesión.