Montenegro se sigue presentando como intendente y crece la tensión por el “doble comando” en el municipio

Montenegro se sigue presentando como intendente y crece la tensión por el “doble comando” en el municipio

A pesar de haberse tomado licencia para asumir como senador provincial, Guillermo Montenegro mantiene en sus redes sociales la descripción de “intendente de General Pueyrredon”, lo que alimenta internas, suspicacias políticas y debilita la gestión de Agustín Neme.

22 de enero de 2026

En tiempos donde las redes sociales se convirtieron en una herramienta central de comunicación política, un detalle no menor volvió a encender la polémica en Mar del Plata. Guillermo Montenegro continúa presentándose en sus perfiles oficiales como “intendente de General Pueyrredon”, a pesar de haber pedido licencia para asumir como senador provincial.

 

El dato no pasa desapercibido en el ambiente político local y genera todo tipo de lecturas. Mientras Montenegro insiste en sostener su rol simbólico como jefe comunal, el actual intendente en funciones, Agustín Neme, nunca incorporó ese cargo en su presentación pública y se define simplemente como “Marplatense. PRO. Papá de Camila y Juana. Lic. en Ciencia Política”.

La diferencia no es solo estética. Para muchos dirigentes y operadores políticos, expone con claridad que el famoso “doble comando” en el municipio sigue plenamente vigente. Montenegro no se termina de ir y Neme no logra consolidarse, en un esquema que mantiene tensiones internas entre el sector del exintendente y el armado propio del actual jefe comunal, con el respaldo político del dirigente Emiliano Giri.

 

En los pasillos del Palacio Municipal se repite una misma sensación: la conducción del Ejecutivo local sigue fragmentada. Montenegro conserva poder real, influencia sobre decisiones clave y presencia constante, mientras Neme continúa con escaso margen de autonomía y una gestión opacada por la sombra de su antecesor.

A esto se suman versiones cada vez más fuertes sobre una posible vuelta de Montenegro al municipio en caso de que no prospere su desembarco en el gobierno nacional. El interrogante no es solo si regresa, sino cómo lo haría y qué explicación podría darle a la ciudadanía después de haber dejado su cargo para asumir una banca provincial.

 

 

En ese plano, el panorama tampoco parece alentador. Desde el propio espacio libertario admiten que Karina Milei no tiene intención de incorporarlo al esquema nacional, y que existe una marcada distancia política entre ambos. Por eso, la proyección de Montenegro hoy estaría atada a Santiago Caputo, enfrentado con Karina y organizador del “Derecha Fest” que se realizará la próxima semana en Mar del Plata, con la presencia de Javier Milei y del propio Montenegro como orador.

 

Una jugada llamativa y arriesgada, que dentro del ámbito político local interpretan como un error estratégico y una señal de desesperación por mantenerse en escena.

 

Lo concreto es que Montenegro no suelta el poder local, sigue mostrándose como intendente en sus redes y le complica el camino a un Neme que no logra afirmarse. El “doble comando” ya no es un rumor: está instalado en el despacho principal del municipio. Y mientras tanto, la ciudad sigue sin una conducción clara. Mar del Plata necesita un intendente, no dos.

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