La vuelta de las reuniones de gabinete tras mucho tiempo de parálisis dejó definiciones políticas y de gestión. La presencia del dirigente del PRO Emiliano Giri junto al jefe comunal y el mensaje de salir al territorio y escuchar al vecino funcionaron como señales claras hacia adentro del oficialismo.
El Ejecutivo municipal volvió a mostrar una postal que no se veía desde hacía tiempo. Esta semana, el intendente Agustín Neme encabezó la primera reunión de gabinete de su gestión, un encuentro que no solo sorprendió a varios funcionarios, sino que también marcó un punto de inflexión en la dinámica política y administrativa del gobierno local.
Según pudo saber LoQuePasa.net, la imagen que concentró todas las miradas fue la de Emiliano Giri, presidente del PRO Mar del Plata, sentado junto a Neme y compartiendo la conducción del encuentro. El gesto no fue casual ni meramente protocolar: se dio en el marco de las tensiones internas que atravesó el oficialismo en los últimos meses, especialmente las diferencias entre la mesa chica que responde al exintendente Guillermo Montenegro y el sector alineado con Giri. La escena funcionó como una señal de respaldo político explícito y como un mensaje de orden hacia adentro del Ejecutivo.

En el plano de la gestión, el mensaje que bajó el intendente fue claro y directo. Se pidió a los funcionarios poner el foco en los reclamos de los vecinos de todos los barrios de la ciudad y no concentrar la agenda únicamente en el micro y macrocentro. La consigna fue “cuidar el metro cuadrado”, estar presentes en el territorio y reforzar la idea de un municipio que escucha, acompaña y da respuestas cuando las soluciones están al alcance de la administración local.
La prioridad, según se remarcó durante la reunión, será recuperar el vínculo con el vecino, ordenar las demandas y avanzar con respuestas concretas, evitando la desconexión entre el Ejecutivo y la realidad cotidiana de los barrios. La instrucción fue reforzar la presencia del Estado municipal en cada sector de la ciudad y dar señales claras de cercanía y gestión.
Además, se confirmó que las reuniones de gabinete pasarán a realizarse cada 15 días, una práctica que había quedado prácticamente desactivada durante los últimos dos años de la gestión de Guillermo Montenegro. La reactivación de este ámbito de coordinación busca ordenar el funcionamiento interno, alinear objetivos y consolidar un nuevo esquema de conducción política.
Con esta primera reunión, Neme no solo reactivó un espacio institucional clave, sino que también dejó en claro que busca imprimir un nuevo orden político en el Ejecutivo, con respaldos visibles, mayor coordinación y una gestión más anclada en el territorio.