Un hombre de 39 años vivió una pesadilla en la tarde de este miércoles cuando, en un descuido de menos de un minuto, un delincuente se llevó su auto con su pequeña hija en el interior. El vehículo fue hallado minutos después con la menor ilesa.
El hecho ocurrió alrededor de las 16 en la intersección de Olazábal y Belgrano. El conductor de un Ford Focus se detuvo en una despensa y, al ver que el local estaba vacío y previendo una compra fugaz, tomó la decisión de bajar dejando el auto abierto y a la niña en su silla de seguridad.
Ese breve lapso fue suficiente para que un delincuente, que circulaba por la zona, detectara la oportunidad. En apenas 45 segundos, el ladrón subió al vehículo y escapó a toda velocidad, ante la mirada desesperada del padre que salió del comercio justo cuando el auto se alejaba.
La escena generó una conmoción inmediata entre los vecinos y transeúntes, quienes asistieron al hombre y dieron aviso al 911. La policía inició un operativo de rastrillaje urgente con las características del Focus.
El auto fue localizado en Olazábal y Peña, a unas 15 cuadras del lugar del robo.
La bebé de 3 meses se encontraba en su «sillita», en perfecto estado de salud y sin signos de violencia.
El padre fue trasladado de inmediato por el personal policial al lugar del hallazgo, donde se produjo el emotivo reencuentro.