La referente del oficialismo llegó este sábado a "La Feliz" con una agenda cargada: reuniones con empresarios, un guiño a la gestión local y un fuerte mensaje contra la resistencia sindical de cara a las sesiones extraordinarias de febrero.
Patricia Bullrich arribó esta mañana a Mar del Plata convirtiendo a la ciudad en el epicentro político del fin de semana. Lejos de un descanso veraniego, su visita tiene un objetivo estratégico claro: «militar» la Reforma Laboral y sumar volumen político ante la inminente discusión en el Congreso.
La ex ministra y actual figura clave del armado legislativo oficialista (LLA) no llegó sola. Fue recibida por el intendente local, Guillermo Montenegro, y estuvo acompañada por dirigentes cercanos, como el senador provincial (en uso de licencia) Diego Valenzuela. La foto de unidad busca enviar un mensaje de fortaleza en un distrito clave, en medio de una temporada que el gobierno monitorea de cerca.
El punto central de la jornada será el «Conversatorio sobre la Modernización Laboral», previsto para las 17:00 horas en el emblemático Torreón del Monje. Allí, Bullrich disertará ante empresarios, comerciantes y referentes del sector turístico.
«No venimos a pasear, venimos a defender la herramienta que va a destrabar el empleo en la Argentina. La resistencia de los sindicatos es la resistencia a que la gente trabaje en blanco», declaró Bullrich brevemente a la prensa local al salir de una reunión privada en el Hotel Hermitage.
La estrategia del oficialismo es clara: aprovechar la vidriera de Mar del Plata para ganar la batalla de la opinión pública antes de que el proyecto baje al recinto en las sesiones extraordinarias de febrero. Se espera que Bullrich insista en la necesidad de «bajar el costo de las indemnizaciones» y terminar con la «industria del juicio», dos de los pilares de la iniciativa que resiste la CGT.
La visita de Bullrich culminará con una cena privada con referentes de la Quinta Sección Electoral, donde se delineará la estrategia territorial para sostener el apoyo al gobierno en el interior de la provincia de Buenos Aires. Mientras la oposición reagrupa fuerzas, el oficialismo apuesta todo a que el verano en la costa sea la antesala de un triunfo legislativo en el otoño.