Valeria Sainz, referente de Prestadores Unidos Mar del Plata, cuestionó la decisión del Gobierno de disolver el organismo y advirtió que la absorción por parte del Ministerio de Salud profundiza el ajuste, vulnera derechos y empuja a cientos de trabajadores a abandonar el sector por la falta de actualización de los aranceles.
Tras el anuncio del vocero presidencial Manuel Adorni sobre la eliminación de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), que será absorbida por el Ministerio de Salud, Valeria Sainz, integrante de Prestadores Unidos Mar del Plata, expresó una fuerte preocupación por el impacto que tendrá la medida en las personas con discapacidad, sus familias y los trabajadores del sector.
“Fue un año de lucha continua, todo el año exigiendo la ley de emergencia en discapacidad. Coimas hay siempre y en todos lados, me parece que eso es una excusa”, sostuvo Sainz, y remarcó que la decisión del Gobierno va mucho más allá de una cuestión administrativa. “El ajuste en realidad lo que está haciendo es volver a un modelo médico sin accesibilidad. El modelo médico ve a la discapacidad como una enfermedad”, explicó.
En ese sentido, alertó que el cambio de enfoque pone en riesgo políticas y apoyos fundamentales. “Todo lo que se aplica en función de lo que es la discapacidad en sí y real, el temor es que todo esto no esté para solventar y para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad”, advirtió.
La referente local consideró que la absorción de la ANDIS por el Ministerio de Salud implica un retroceso institucional. “Si queda absorbida en el Ministerio de Salud va a dejar de tener el lugar que tiene que tener. Más allá de los manejes que hubo siempre y de un Estado ausente, hoy ya es como dar vuelta la cara a la situación”, afirmó.
Sainz también expuso la crisis que atraviesan los prestadores en Mar del Plata. “Nosotros somos un grupo de prestadores de la ciudad, somos casi 200. En esta última semana se han despedido del grupo varios prestadores diciendo que ya no van a trabajar más con discapacidad”, señaló. Según explicó, si bien la situación se repitió a lo largo del año, “esta última semana es un momento de decisiones, de renovar presupuestos, y hay compañeras que decidieron no continuar en el sector”, dijo en diálogo con Extra Radio.
Consultada sobre la actualización de los valores que perciben por las prestaciones, fue contundente: “Está totalmente desfasado. Fue un año entero sin aumentos. La suba que hubo fue mínima: dos mil pesos más en todo el año por sesión, que es lo que nos están pagando ahora”.
Por último, Sainz remarcó que el ajuste no sólo afecta a los trabajadores, sino también a quienes dependen del sistema. “Las familias vienen sufriendo estos recortes, este ajuste, trabajadores profesionales y tantas personas que ven en juego la vulneración de sus derechos, básicamente”, concluyó.