Tres jóvenes —dos de ellos mayores de edad y un menor— fueron aprehendidos tras atacar a un hombre de 43 años en pleno centro. Le gritaron que no lo querían más en la zona de playa, en un episodio que vuelve a poner en foco el discurso oficial que durante meses se difundió en redes sociales desde el municipio.
Un nuevo hecho de violencia ocurrido en la vía pública volvió a encender el debate sobre el abordaje municipal hacia las personas en situación de calle. En horas de la noche, personal del Cuerpo de Infantería de la Policía Bonaerense aprehendió a tres jóvenes —dos de 23 años y un menor de 17— acusados de agredir brutalmente a un hombre de 43 años que se encontraba durmiendo en la zona de avenida Luro y 20 de Septiembre.
Según la información policial, el ataque se produjo sin mediar palabra. Los agresores comenzaron a golpear a la víctima mientras descansaba en la vía pública, al tiempo que le gritaban que “no lo querían ver más en la zona de la playa”. El hombre sufrió lesiones visibles y fue asistido en el lugar por una ambulancia del SAME, aunque no fue necesario su traslado al hospital Interzonal.
El episodio remite inevitablemente a los videos que el Municipio difundió en distintos momentos a través de las redes sociales oficiales de la Patrulla Municipal. En esas piezas audiovisuales agentes municipales exhibían operativos de “ordenamiento” del espacio público, muchas veces interpelando o desplazando a personas en situación de calle, con un discurso que generó fuertes cuestionamientos de organismos de derechos humanos y sectores de la oposición.
Tras la aprehensión, y al constatarse que uno de los imputados es menor de edad, se dio intervención al fiscal del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, Carlos Russo, quien dispuso iniciar actuaciones por lesiones y mantener comunicación con la Fiscalía de Flagrancia. En ese marco, el fiscal Leandro Arévalo ordenó que las actuaciones se encuadren también bajo la figura de coacción.
Finalmente, el fiscal Russo dispuso notificar al menor de la formación de causa por los delitos de coacción y lesiones, otorgándole la libertad en los términos del artículo 161. En cuanto a los dos imputados mayores de edad, se ordenó su aprehensión por los mismos delitos y su posterior traslado a sede judicial.
El hecho vuelve a poner sobre la mesa el clima que se fue construyendo en torno a la presencia de personas en situación de calle en zonas céntricas y costeras. Para distintos sectores, la reiteración de mensajes oficiales que mostraban “mano dura” frente a la pobreza extrema no solo no resolvió el problema de fondo, sino que contribuyó a legitimar prácticas de hostigamiento que hoy derivan en episodios de violencia concreta.