Un comerciante de 48 años se defendió a tiros durante un robo en su almacén, tras ser golpeado y amenazado de muerte. Los dos asaltantes murieron a pocos metros del lugar y la Justicia, en una primera evaluación, no dispuso restricciones contra el vecino.
Un violento episodio de inseguridad sacudió al barrio San José en la noche del martes, cuando un almacenero de 48 años mató a tiros a los dos delincuentes que lo estaban asaltando en su local comercial. El hecho ocurrió minutos después de las 23, en un negocio ubicado en la intersección de Quintana y 20 de Septiembre.
De acuerdo a los primeros elementos reunidos en la investigación, los ladrones ingresaron armados al comercio y sorprendieron al dueño, a quien amenazaron de muerte. En medio del asalto, el comerciante fue agredido físicamente y recibió un golpe en la cabeza que le provocó una herida cortante.
En ese contexto, y siempre según la reconstrucción inicial, el hombre logró tomar una pistola Bersa calibre .380 que tenía en el lugar y efectuó al menos cuatro disparos. Ambos asaltantes resultaron gravemente heridos y alcanzaron a salir corriendo del almacén, pero se desplomaron a pocos metros.
Junto al cuerpo de uno de los fallecidos los investigadores hallaron un arma de fuego, mientras que a escasa distancia quedó abandonada una motocicleta, presuntamente utilizada por los delincuentes para llegar al lugar. Hasta el momento, ninguno de los dos había sido identificado oficialmente.
La fiscal Díaz, a cargo de la causa, analizó de manera preliminar la secuencia de los hechos, la disposición de los cuerpos y el testimonio inicial del almacenero. En función de esos elementos, resolvió no adoptar medidas restrictivas y dispuso que el hombre permanezca en libertad.