En una semana de alta tensión legislativa, el Régimen de Zona Fría logró mantenerse en pie, al menos temporalmente. Sin embargo, existen tres frentes abiertos que podrían reactivar el debate.
En una semana de alta tensión legislativa, el Régimen de Zona Fría logró mantenerse en pie, al menos temporalmente. Durante la madrugada del 18 de diciembre de 2025, la Cámara de Diputados dio media sanción al Presupuesto 2026, pero el oficialismo sufrió un revés clave: la caída del polémico Capítulo XI, que buscaba derogar los descuentos en las tarifas de gas para las regiones más frías del país.
El proyecto enviado por el Ejecutivo nacional planteaba la eliminación de la Ley 27.637, que otorga beneficios de entre el 30% y el 50% en el precio del gas por red para millones de usuarios. Sin embargo, la votación en particular resultó en un triunfo para la oposición: con 123 votos negativos frente a 117 positivos, el artículo fue removido del texto que ahora pasará al Senado.
El Gobierno argumenta que el régimen es «injusto» y genera distorsiones, señalando que el fondo compensador registró un déficit millonario en 2024. Buscan un «equilibrio fiscal» eliminando lo que consideran privilegios territoriales.
Legisladores de Buenos Aires (especialmente de ciudades costeras como Mar del Plata), la Patagonia y Cuyo defienden el beneficio como una compensación necesaria frente a consumos de gas que duplican o triplican a los de las zonas cálidas.
El oficialismo analiza si intentará reponer el capítulo durante la sesión prevista para el 26 de diciembre. Si lo logra, el proyecto volvería a Diputados para una revisión final.
Especialistas advierten que, incluso sin la derogación explícita por ley, el Gobierno podría intentar limitar el alcance del beneficio mediante la reestructuración de los subsidios energéticos.
Existe el riesgo de que el Ejecutivo opte por vetar artículos específicos si considera que comprometen la meta de déficit cero.