El concejal de Acción Marplatense, Gustavo Pulti, cuestionó con dureza el proyecto impulsado por el Gobierno nacional y advirtió que se trata de una iniciativa regresiva que apunta a debilitar derechos laborales, afectar a la industria y profundizar un modelo económico excluyente.
El concejal de Acción Marplatense, Gustavo Pulti, fijó una postura crítica frente a la reforma laboral que promueve el gobierno de Javier Milei, al considerar que lejos de significar una modernización del sistema de trabajo, representa un retroceso en materia de derechos y desarrollo productivo.
Según expresó, el proyecto oficial no tiene como objetivo real la generación de empleo genuino ni la atracción de inversiones. Por el contrario, sostuvo que la iniciativa se inscribe dentro de un esquema económico liberal que busca desmantelar la industria nacional, profundizar la primarización de la economía y avanzar sobre conquistas históricas de los trabajadores.
En esa línea, Pulti remarcó que la propuesta no responde a las necesidades actuales de las pequeñas y medianas empresas, ni del entramado industrial y comercial del país. “No es una actualización normativa pensada para fortalecer la producción y el trabajo, sino una herramienta funcional a un modelo que concentra riqueza y excluye”, advirtió el edil.
El exintendente también planteó que el debate de fondo excede una reforma puntual y atraviesa una discusión más amplia sobre el rumbo del país. En ese sentido, sostuvo que la Argentina se encuentra ante una disyuntiva clave entre dos caminos opuestos: uno ligado al desarrollo productivo y al progreso social, y otro asociado al ajuste, la pérdida de derechos y el empobrecimiento.
Finalmente, Pulti ratificó el acompañamiento de Acción Marplatense a las expresiones de protesta impulsadas por trabajadores y trabajadoras en Mar del Plata, en rechazo a lo que definió como una “regresión” en materia laboral. “Estamos del lado de quienes defienden el trabajo, la producción y una comunidad nacional integrada”, concluyó.