El llamado nacional e internacional para concesionar la Terminal Multipropósito del puerto no recibió propuestas. El Consorcio Portuario evalúa los próximos pasos en un escenario complejo para la carga exportable.
La licitación impulsada para adjudicar en concesión la Terminal Multipropósito ubicada en el Espigón 2 del puerto local terminó sin oferentes y abrió un interrogante sobre el futuro inmediato de ese espacio estratégico. Ninguna empresa presentó propuestas, por lo que el proceso quedó formalmente desierto.
El pliego contemplaba la concesión por un plazo de 11 años de las secciones séptima y octava del Espigón 2, una superficie cercana a los 22 mil metros cuadrados destinada a operaciones logísticas y de carga. Tras el fracaso de la compulsa, las autoridades del Consorcio Portuario Regional aún no resolvieron si avanzarán con una nueva convocatoria ni bajo qué condiciones.
El proceso arrastró dificultades desde su inicio. La apertura originalmente prevista para comienzos de noviembre fue postergada más de un mes a raíz de distintos cuestionamientos formulados por firmas interesadas. Entre ellos, la actual permisionaria del sector, Terminal de Contenedores N°2 (TC2), cuyos principales socios son Emilio Bustamante y Alberto Ovejero, presentó impugnaciones al pliego licitatorio.
A esas observaciones se sumaron reparos de gremios vinculados a la estiba, que plantearon objeciones respecto del esquema de contratación de personal previsto en la documentación, un punto que generó tensiones durante el desarrollo del llamado.
La licitación fallida se da, además, en un contexto adverso para el movimiento de cargas en el puerto. A fines de octubre se confirmó la salida de la naviera francesa CMA CGM, que dejó de operar una ruta directa hacia Santos, Brasil, con conexiones posteriores a Europa y Asia. Ese esquema había permitido diversificar exportaciones y aumentar sensiblemente el volumen de contenedores, más allá del tradicional envío de pescado.
Desde el sector explicaron que la decisión de la compañía respondió a la menor cantidad de contenedores embarcados respecto de lo esperado para esta época del año, lo que elevó los costos operativos. Entre los factores que incidieron en esa merma aparece la demora de la multinacional Lamb Weston en alcanzar una producción a gran escala en la ciudad para exportar papas prefritas y congeladas desde el puerto local.
Por el momento, la operatoria de contenedores se sostiene con la naviera danesa Maersk, que mantiene una frecuencia quincenal y concentra sus envíos principalmente en pescado congelado. Mientras tanto, el Consorcio Portuario deberá definir cómo reencauzar una concesión clave para revitalizar el perfil logístico y exportador del puerto.