El Gobierno reacomodó el cronograma impositivo para combustibles, pero los valores siguieron escalando. En la ciudad, la nafta de alta gama llegó a $2036 y marcó un nuevo techo para el bolsillo.
Los precios de los combustibles volvieron a acelerarse y comenzaron diciembre con nuevas subas que reconfiguraron el mapa tarifario en las estaciones de servicio. En Mar del Plata, la nafta premium traspasó un límite de fuerte carga psicológica al ubicarse por encima de los $2000 el litro, un valor que, para muchos consumidores, simboliza una nueva frontera en el costo de movilidad.
El salto más visible se dio en las bocas de la firma Shell, donde el litro de premium escaló hasta los $2036, dejando atrás el valor que había rozado los $2000 días atrás y consolidando un avance sostenido en el segmento de mayor calidad. A la par, el resto de las variantes también se movió hacia arriba: la nafta súper se comercializa a $1758, el gasoil común a $1699 y el gasoil premium a $1913, conformando un quinteto de valores que presiona sobre la economía cotidiana y eleva los costos logísticos locales.
El aumento se da en un contexto donde el Gobierno nacional decidió recalibrar, de manera parcial, la actualización de los impuestos que gravan a los combustibles líquidos y a las emisiones de dióxido de carbono, tributos que influyen en el precio final de productos como las naftas sin plomo, la nafta de corte virgen y el gasoil. La intervención oficial se formalizó con el Decreto 840/2025, difundido en el Boletín Oficial, que extendió y reorganizó el esquema de incrementos impositivos.
Desde el Poder Ejecutivo habían señalado que el propósito de la medida es sostener el ritmo económico dentro de un sendero fiscal equilibrado. Sin embargo, la estrategia no evitó que los surtidores reflejaran nuevos ajustes, especialmente en aquellas compañías que aplican subas semanales —como Shell, Axion y Puma— bajo una lógica de actualización constante. En contraste, YPF continúan operando bajo su sistema de micro-precios dinámicos, una metodología que habilita cambios diarios y hasta descensos puntuales, dependiendo de una lectura continua del mercado y de factores como oferta, demanda y costos internacionales.