El sondeo bimestral de la Universidad de San Andrés detectó un virtual empate entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof como figuras más visibles del campo opositor. Aun así, la falta de un liderazgo consolidado aparece como la señal dominante del momento político argentino.
El tablero político de la Argentina atraviesa meses de reacomodo. Tras un ciclo electoral que apuntaló al presidente Javier Milei y le dio oxígeno a su coalición, el oficialismo y el peronismo ingresaron en un período de reconfiguraciones internas, con reposicionamientos que reabren discusiones sobre quiénes conducen —y quiénes no— el espacio opositor.
En ese marco, la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública que la Universidad de San Andrés elabora cada dos meses ofrece una fotografía elocuente. El relevamiento más reciente, realizado en noviembre, exploró percepciones sobre la coyuntura económica y política, además de medir la valoración social de las figuras de primera línea.
Una de las preguntas más significativas apuntó a la identidad del liderazgo opositor. El 26% de los encuestados señaló a Cristina Kirchner como la voz central de la oposición, pese a que una sentencia judicial con pena de prisión hoy le cierra el camino electoral. Muy cerca, con 25%, se ubicó Axel Kicillof, gobernador de la provincia de Buenos Aires. Pero el dato que irrumpe con mayor potencia es otro: 23% respondió que la oposición carece de un referente capaz de representarla.
La cifra revela dos dinámicas superpuestas. En primer lugar, la percepción de un campo opositor sin jefatura clara, en un universo donde conviven corrientes dispersas que no logran articular una alternativa competitiva frente a La Libertad Avanza. Y en segundo término, el deslizamiento del liderazgo de Cristina Kirchner, que empieza a verse descentrado en un espacio que históricamente orbitó a su alrededor.
Cuando el análisis se concentra en quienes rechazan frontalmente la gestión de Milei, la tendencia se profundiza: Kicillof encabeza con 30%, por delante de la expresidenta, que cosechó 27% en ese segmento claramente opositor.
Entre los votantes que respaldan al Gobierno, el signo dominante es la lectura del “vacío”: 29% afirmó que no identifica un líder opositor. En ese mismo universo, Cristina Kirchner fue mencionada por 26%, mientras que el dirigente bonaerense fue elegido por 20%, un reparto que —según el estudio— dialoga con el momento políticamente favorable que transita la fuerza gobernante.
Los números, en síntesis, muestran una oposición que todavía no encuentra a quién seguir, incluso aunque dos dirigentes queden empatados en visibilidad. Una cosa es ser reconocido; otra, ser aceptado como conductor.