El costo operativo de un vehículo con taxímetro que trabaja 10 horas diarias, todos los días, se ubica en cifras que tensan la rentabilidad. El relevamiento fue impulsado por la Sociedad de Conductores de Taxis y no contempla imprevistos graves ni cargas laborales.
El funcionamiento diario de un taxi en Mar del Plata demanda un esfuerzo económico que se volvió difícil de sostener. Un sondeo interno del rubro determinó que los desembolsos básicos para mantener el servicio activo se aproximan a los $32.000 por jornada, tomando como parámetro un turno de 10 horas, los siete días de la semana, sin pausas, licencias ni francos.
La medición, elaborada por la Sociedad de Conductores de Taxis, se centró en una unidad que opera sin interrupciones. Es decir, no se contabilizaron días de descanso, períodos vacacionales ni las fechas en las que el auto no produce ingresos, aunque igualmente genera gastos. Tampoco se sumaron averías trascendentes, siniestros por colisiones o los aportes laborales cuando hay choferes empleados.
El informe detalló los principales rubros que golpean el bolsillo del taxista. La depreciación del vehículo, calculada como amortización diaria, se ubica en $4.109. El combustible, con un uso promedio, representa unos $10.000 por día. En materia de neumáticos, el gasto prorrateado —considerando un recambio de seis cubiertas al año— es de $2.301.
A ese esquema se suman los servicios tecnológicos indispensables para trabajar: radio, GPS y reloj, que implican cerca de $3.500 diarios, mientras que el paquete de patente e impuestos menores escala a $3.383 por jornada. El seguro del automóvil exige $4.000 por día y el mantenimiento por lubricantes, batería y encendido ronda los $2.500.
El apartado de taller mecánico consideró una intervención menor cada tres meses, cuyo impacto diario estimado es de $2.200. Además, se añadieron repuestos de uso recurrente como bujías o batería, por unos $2.500, y la previsión de una reparación ligera trimestral, ponderada en $2.200 al día.
Con todos esos componentes, el total llega a $31.993 por día, una cifra que, según voceros del sector, deja en evidencia el estrecho margen con el que trabajan los conductores, en un contexto donde cada viaje debe cubrir la creciente estructura de costos antes que generar ganancia real. “El equilibrio entre salir a la calle y no caer en pérdida se volvió cada vez más ajustado”, coinciden desde el rubro, que reclama revisar el esquema tarifario para sostener el servicio sin resignar calidad.