El intendente recibió el aval para dejar la conducción municipal y asumir como senador provincial. La licencia, sin plazo de vencimiento, le permitirá regresar cuando lo decida. Su salida se produce tras quedar fuera del gabinete nacional, un giro que reacomodó por completo la política local.
El Concejo Deliberante aprobó la licencia solicitada por el intendente Guillermo Montenegro, quien dejará el Ejecutivo local a partir del 10 de diciembre para ocupar su banca en el Senado bonaerense. El permiso, de carácter indefinido, establece que podrá retomar el mando municipal cuando así lo determine.
El trámite avanzó con rapidez: el pedido ingresó mediante un decreto firmado por la presidenta del cuerpo, Marina Sánchez Herrero (UCR), presentado bajo la modalidad ad referéndum, lo que permitió que comenzara a regir mientras quedaba pendiente su ratificación formal. Horas más tarde, los bloques alineados con el oficialismo brindaron su respaldo y encaminaron la aprobación definitiva.
Si bien la sesión para validar el pedido fue reprogramada para el martes 2 de diciembre, en el recinto ya se da por hecho que la licencia quedará confirmada sin sobresaltos. El gobierno local mantiene hasta ese mismo día una mayoría que le garantiza el resultado.
La decisión de Montenegro llega tras un cambio inesperado en el escenario nacional. En su entorno se daba por descontado que desembarcaría en el gabinete presidencial, pero al no concretarse ese lugar, el intendente aceleró la opción de asumir en la Legislatura bonaerense. Ese giro político modificó el panorama en Mar del Plata y abrió una etapa de transición “complicada” dentro del PRO local.