En un acto de la UCR del Gran Buenos Aires por los 42 años de democracia, el senador nacional convocó a fortalecer al partido en la provincia y advirtió que “no hay radicalismo nacional sin un radicalismo fuerte en Buenos Aires”. Planteó que 2026 debe marcar la reconstrucción del espacio y 2027, el regreso a la competencia de poder.
En un clima de efervescencia interna y con la mirada puesta en el futuro inmediato del partido, el radicalismo del Gran Buenos Aires celebró los 42 años ininterrumpidos de democracia en el histórico restaurante Lalín, un lugar cargado de simbolismo para la militancia boina blanca. El encuentro reunió a diversos sectores del partido y funcionó como un llamado a la unidad y a la reorganización partidaria.
El senador nacional Maximiliano Abad, uno de los oradores centrales de la jornada, presentó un diagnóstico contundente y una hoja de ruta para los próximos años. “En un lugar histórico como el Lalín, reafirmamos nuestro compromiso con la reconstrucción del radicalismo”, expresó el legislador marplatense, quien reiteró la centralidad estratégica de Buenos Aires en el futuro del partido. “No hay radicalismo nacional sin un radicalismo fuerte en la provincia de Buenos Aires”, enfatizó.
El senador planteó, además, que el partido debe asumir un compromiso activo y colectivo: “Depende de los radicales. Nadie va a venir a hacerlo por nosotros”. En ese sentido, llamó a que cada comité bonaerense haga “un juramento” para recuperar la presencia y la identidad del espacio: “Nadie va a generar las condiciones para que la UCR vuelva a ocupar un lugar de centralidad en la política argentina si no lo hacemos nosotros”.
De cara al calendario electoral, Abad fue categórico al señalar que el proceso de reconstrucción debe tener plazos precisos. “El 2026 tiene que ser el año del punto de inflexión: el año en que recuperemos la UCR, la pongamos de pie y volvamos a liderar una alternativa de gobierno para la Provincia y para el país”, sostuvo. Y proyectó un objetivo claro para la contienda siguiente: “Estoy absolutamente convencido de que en 2027 vamos a construir una alternativa al gobierno de Kicillof”.
En ese marco, remarcó que no quiere ver “un radicalismo a la deriva” ni un partido que espere salvatajes circunstanciales. Por el contrario, instó a encarar un proceso de reconstrucción profunda: “Vayamos este 2026 a recuperar el músculo radical, a reconstruir la UCR”.