La firma Minella Stadium S.A., controlada por la brasileña Revee, asumió hoy el manejo del estadio Minella, el Polideportivo y los espacios comunes del Parque Municipal de los Deportes, tras la adjudicación municipal por 30 años. Electricistas recorrieron las instalaciones junto a personal del EMDER como primer paso operativo.
En una jornada que marca un punto de inflexión en la política deportiva local, Minella Stadium S.A. tomó hoy formalmente posesión del estadio José María Minella, el Polideportivo Islas Malvinas y los sectores comunes del Parque Municipal de los Deportes. La concesión, otorgada por el gobierno de Guillermo Montenegro, habilita a la compañía —vinculada a la firma brasileña Revee— a iniciar el proceso de remodelación integral y explotación de los predios.
Durante la mañana, equipos técnicos iniciaron recorridas por las instalaciones, con electricistas verificando el estado de la infraestructura acompañados por personal del Ente Municipal de Deportes (EMDER). Ese operativo simbolizó el primer movimiento en la transición hacia la gestión privada, que se extenderá por tres décadas e incluye la posibilidad de una prórroga por diez años adicionales.

La adjudicación, formalizada el 28 de agosto pasado, contempla una inversión estimada en USD 40 millones destinada a modernizar ambas sedes deportivas y construir nuevos espacios: un complejo de 3.000 m² en Juan B. Justo y Diagonal Firpo y otro de 5.000 m² en Juan B. Justo y Diagonal Canosa. Finalizado el contrato, todas las mejoras quedarán como patrimonio municipal, según informó la comuna.
En su propuesta, la concesionaria garantizó la continuidad plena de las actividades deportivas locales: los equipos marplatenses podrán seguir compitiendo en los torneos de AFA y los clubes de básquet mantendrán su participación en la Liga Nacional. Además, prevé organizar entre 80 y 95 eventos anuales, incluyendo partidos internacionales, recitales, torneos de rugby, vóley, pádel, espectáculos de UFC y festivales culturales y religiosos.
Mientras avanzan los primeros trabajos técnicos, ahora todas las miradas apuntan a los plazos y alcances de las obras, y a cómo se articulará el uso comunitario con la programación de espectáculos de gran escala en los principales escenarios deportivos de la ciudad.